06 febrero, 2026

El elixir de larga vida Capítulo VII

 

Elixir larga vida"Capítulo de eludir la mortalidad que se perpetua en el mundo subterráneo" (De «El Libro de los Muertos»)

El victorioso Nebseni, escriba y dibujante de los templos de Egipto Alto y Bajo, a quien se rinde veneración, hijo del escriba y artista Thena, dice: "Salve, Tem" He conseguido gloria ante el doble Dios León, el gran Dios, ábreme, por consiguiente la puerta del Divino Seb. Huelo la tierra del excelso inmortal que vive en el sub-mundo, y comparezco delante de la asamblea de los dioses que habitan con los seres del soterrado.

Salve, custodio del sagrado umbral de la ciudad de Beta, oh Dios Neti que en Amentet tienes tus lares: me nutro, gozo de vida gracias al aire, y el inmortal me conduce a la potente embarcación de Jepera. A la caída de la tarde platico con los marineros, entro, salgo y veo el ser que allí está; le alzo, y digo lo debido a aquel cuya garganta hiede por falta de aire. Tengo existencia, y soy libre, tras de descansar en la muerte. Salud, tú que aportas ofrendas y oblaciones: pon de manifiesto tu boca y haz que se trace honda la lista de los sacrificios.

Asienta con firmeza en tu trono la Justicia y la Verdad; haz que los escritos sean imborrables, y exalta a los inmortales ante Osiris, Dios poderoso, príncipe eterno, que cuenta sus años, que oye a los que se hallan en los estanques, que levanta su hombro derecho, que juzga a los príncipes celestiales, y que manda a Osiris ante los magníficos rectores soberanos que ocupan el submundo (Cap. XLVII, Pág., 92: «El Libro de los Muertos»).

Cuando nosotros hemos conseguido gloria ante el doble Dios León, es decir ante la Ley, la Ley nos abre la puerta del Divino Seb. El Divino Seb es ATMAN, el Espíritu Universal de Vida, ante el cual nos inclinamos reverentes. Entonces nos presentamos ante la Asamblea de los Dioses que habitan con los seres de lo soterrado. Entonces damos gracias al aire, y el inmortal nos conduce a la potente embarcación de Jepera.

Jepera es la Deidad creadora de los Dioses, es el Escarabajo sagrado, es RA en nosotros, es la Deidad. A la caída de la tarde platico con los marineros, entro, salgo, y veo al Ser que allí esta. Ese Ser es mi Ser, mi Padre que está en secreto. Con él platico cuando me he perfeccionado. Entonces tengo existencia y soy libre, después de descansar en la muerte, porque he adquirido el Elixir de Larga Vida, después de haber trazado una honda lista de sacrificios.

El cuerpo de la liberación no está sujeto ni a las enfermedades ni a la muerte. El cuerpo de la Liberación está hecho de carne y hueso, pero es carne que no viene de Adam, es carne del Cristo Cósmico. El cuerpo de la Liberación tiene la semblanza del Divino Rabí de Galilea. El cuerpo de la Liberación es el cuerpo de los Dioses. Con este cuerpo nos sentamos en el trono de justicia y de verdad, y así quedamos exaltados como inmortales en Osiris y Horus.

OSIRIS es el INTIMO, "príncipe eterno que cuenta sus años, que oye a los que se hallan en los estanques, que levanta su hombro derecho, que juzga a los príncipes celestiales, y que manda a Osiris, (porque Osiris manda a Osiris, porque los Dioses mandan a los Dioses), ante los magníficos rectores soberanos que ocupan el sub-mundo".

Todo el secreto del elixir de larga vida se halla en el Phalo de Osiris. Hasta el cuerpo físico podemos conservarlo durante largos Aeones de tiempo, con el Elixir de Larga Vida. El Maestro Mejnour vivió siete veces siete siglos. El Maestro Zanoni conservó su cuerpo físico durante miles de años. El Conde San Germán posee todavía el mismo cuerpo físico con que se presentó en las cortes de Europa, durante los siglos XVII y XVIII.

Con los elíxires Blanco y Rojo entramos en el reino del Súper Hombre y nos convertimos en Dioses Omnipotentes del Universo.

Samael Aun Weor del libro Tratado de Alquimia Sexual Capítulo VII



La diosa Kali

 

Kali madre muerteEn el panteón Hinduista, la Diosa Kali es conocida también como la Diosa Negra o la mujer negra y se le representa de un aspecto temible y feroz. Piel negra, cuatro brazos armados a cada lado del torso; porta un collar sobre el cuello trenzado de calaveras de muchos hombres decapitados.

Se le plasma en los mandalas y en milenarias obras de arte, parada triunfante sobre un hombre que parece muerto. Este hombre es su esposo Shiva, quien según la leyenda cayó entre los muertos ante la furia incontenible de su esposa, luego que ella hubo vencido a Raktavija, un gigante demoníaco.

La boca entreabierta de la Diosa, muestra afilados y blancos dientes. Hay determinación destructiva en su rostro y muestra su lengua de fuera en signo de voracidad. Ojos de fuego, ceño fruncido, el cuerpo bañado de sangre. Un cinturón confeccionado con las manos de los demonios a quienes destruyó.

En la teogonía de la India, es uno de los nueve aspectos de la divina madre, del eterno femenino. Se le asocia con el fuego y con la renovación. También entre los budistas se le considera como la Diosa de las aguas embravecidas.

Es la principal Diosa del tantrismo hindú y budista, y por ello mismo asociada a Agní, el Dios del fuego sagrado. El fuego, poder oculto de la energía sexual cristónica, la guía en el sendero de la liberación del deseo, a través del deseo mismo.

Su color negro nos evoca la urgencia de blanquear al latón. Negro es el color tántrico primario por excelencia, que urge a que debemos blanquear nuestro aspecto psicológico frío y decadente, nuestro latón psicológico de penumbras, de todos los elementos inhumanos que nos convierten en verdaderos demonios en lo cotidiano.

Es el color negro de la alquimia, la energía sexual bestial, animal, sin transmutación, que debe ser sublimizada. La guirnalda de calaveras enseña la doctrina de la decapitación del ego. En algunos grabados Kali tiene un pie sobre un moribundo demonio, representado por una figura de un sujeto ordinario y alza con sus brazos la cabeza ensangrentada de la repugnante criatura; o le hiere mortalmente con una lanza, que alegoriza el triunfo y decapitación sobre nuestros demonios interiores a través del sabio uso de la energía sexual: la lujuria, la ira, el orgullo, la pereza… entre cientos o miles de nuestros propios diablos psicológicos

Para quienes adoran a Kali, la divina madre, su aspecto terrorífico desaparece. Es en cambio, la amorosa madre que sostiene en su seno al recién nacido, al niño súper hombre dueño de sí, al que logra la cristificación. Kali es la Diosa del renacer, quien nos libera de los infiernos atómicos, quien empuña la lanza de Eros y decapita todo lo decadente en la psicología cotidiana. Quien vence y destruye al mismo demonio en nuestros propios infiernos psicológicos. A ella apelamos de instante en instante, en lo áspero de la vida cotidiana. Suplicando por la destrucción de éste o aquél agregado psicológico que hayamos comprendido a profundidad. Es muy triste vivir comiendo teorías. Lo mejor es transmutar la sabiduría en amor.

Samael Aun Weor del libro Catecismo Gnóstico.



Cagliostro y sus poderes Jinas


CagliostroCagliostro el gran iniciado del siglo XVII, no murió, desapareció sin dejar huella. Él dijo: Yo no soy de ninguna época, no soy de ningún lugar. Más allá del tiempo y del espacio mi ser espiritual vive su existencia eterna. Y si me sumerjo en el pensamiento siguiendo el curso de la edad, si extiendo mi espíritu hacia un modo de existencia, lejano del que vosotros percibís, me convierto en aquél que anhelo.  

Participando conscientemente con el Ser absoluto, regulo mis acciones, según el ambiente que me circunda. Mi nombre es el de mi función; y, como mi función, la elijo porque soy libre; mi país es aquél en el que temporalmente establezco mi morada. Vosotros podéis consideraos nacidos ayer, si lo queréis, atribuyéndoos los años vividos por antepasados que os fueron extraños; o de mañana, con el ilusorio orgullo de una grandeza que quizás nunca será vuestra pero yo soy aquél que es.

Dice El V.M. Samael Aun Weor Cuando Franz Hartmann visitó el templo de Bohemia se encontró con Paracelso, Juana de Arco y muchos otros adeptos, viviendo en carne y hueso en ese monasterio sagrado. 

Me viene a la memoria en estos instantes, el caso del enigmático y poderoso Conde Cagliostro. Cuentan viejas tradiciones que, al salir Cagliostro de la prisión de la Bastilla en París, donde estaba preso por el caso aquél del collar de la reina que produjo tanto escándalo, celebró un banquete extraordinario. Francia entera se conmovió cuando conoció el episodio de este festín. Notorio fue para los convidados que el Conde Cagliostro poseía ciertamente poderes formidables. La mesa del festín deslumbraba con el oro, la plata y el esplendor de los invitados. Sin embargo, algunos puestos estaban vacíos, pero las viandas servidas.

De pronto algo extraordinario sucede, los puestos vacíos fueron ocupados por personajes que hacía tiempo habían muerto y los invitados todos se llenaron de espanto, mas viendo la serenidad del Conde Cagliostro, hubieron de controlarse a sí mismos para comer y beber ante los espectros que sonreían en el banquete; este hecho se comentó en todo París. Está completamente demostrado que Cagliostro poseía poderes Jinas extraordinarios, pues podía sacar a los difuntos de su mundo, para hacerlos venir al mundo físico y esto es claramente asombroso.

Cuentan por ahí que en otra ocasión el Conde visitó a una familia pobre con el propósito de cenar con ésta. Aquella gente se avergonzó un poco debido a que no poseían ninguna hermosa vajilla, ni cubiertos, ni vasos como para atender a tan rico personaje en forma decorosa. Cagliostro comprendiendo todo esto, en presencia de los anfitriones sacó del mundo astral una riquísima vajilla de oro puro, vasos preciosos y cubiertos magníficos y luego pidió con humildad se sirviera el banquete. Todos los asistentes comieron y bebieron asombrados usando tan rica vajilla. Terminado el festín Cagliostro obsequió la vajilla a esas gentes con el propósito de que mejoraran su situación económica.

Samael Aun Weor del libro "Mirando al Misterio" Capítulo18 Casos de jinas



El sacrificio del dolor

 

Sacrificar el dolorHay que sacrificar el dolor, y existen muchas clases de dolores. Por ejemplo, un insultador. ¿Qué nos provoca un insultador? Pues el deseo de venganza. ¿Por qué? Por las palabras dichas.

Pero si uno no se identifica con los Yoes de la venganza, es claro que no contestaríamos al insulto con el insulto; mas si uno se identifica con los Yoes de la venganza, éstos lo relacionan a uno con otros Yoes más perversos y termina uno en manos de Yoes terriblemente perversos y haciendo grandes disparates.

Así como existe fuera de nosotros la ciudad y así como en la ciudad esta de la vida urbana, común y corriente, hay gentes de toda clase: Colonias de gentes buenas, Colonias de gentes malas, así también sucede con la ciudad interior, con la ciudad psicológica; en esa ciudad psicológica viven muchas gentes, muchas gentes nuestros propios Yoes son esas gentes que viven allí y hay Colonias de gentes decididamente perversas, hay Colonias de gentes medias y hay Colonias de gentes más o menos selectas nuestra propia ciudad psicológica es eso.

Si uno se identifica por ejemplo con un Yo de venganza, éste a su vez lo relaciona a uno con otros Yoes de barrios muy bajos, donde viven asesinos ladrones, etc., y al relacionarse con éstos, ellos a su vez lo controlan a uno, le controlan el cerebro y resulta haciendo barbaridad y media. Pero, ¿cómo evitar, entonces, caer uno en semejantes tugurios? No identificándose con el insultador, no identificándose.

Hay Yoes dentro de uno que le dictan lo que debe hacer y le dicen: “¡Contesta, véngate, sácate el clavo, desquítate!” Si uno se identifica con ellos, termina haciéndolo: contestando pues al insultador, termina uno vengándose, desquitándose; pero si uno no se identifica con el Yo que le está dictando que haga semejante locura, pues entonces no hace eso.

En todo caso, lo interesante sería que el ofendido pudiera sacrificar el dolor, y puede sacrificarlo si a través de la meditación comprende que el insultador es una máquina que está controlada por determinado Yo insultante, y que lo ha insultado un Yo, y si comprende también que él es otra máquina que tiene adentro Yoes del insulto. Entonces, si uno compara y dice: Aquel me insulta, pero dentro de mí también existen Yoes del insulto; luego no tengo por qué condenarlo. Además, ¿qué es lo que se ha herido en mí? Posiblemente el amor propio, posiblemente el orgullo. Bueno, entonces tengo que descubrir si fue el amor propio, o si fue el orgullo, o qué.

Cuando uno ha descubierto quién fue el que se hirió, pues si sabe que fue el orgullo, debe desintegrar el orgullo, y si sabe que fue el amor propio, debe desintegrar el amor propio. Esto da como resultado, al desintegrarlos, que queda libre del dolor, pues ha sacrificado el dolor y en su reemplazo ha nacido una virtud: la de la serenidad. Hay que tener en cuenta estos factores y aprender a sacrificar el dolor. La gente es capaz de sacrificarlo todo, menos el dolor: quieren mucho sus propios sufrimientos, los idolatran; he ahí el error. Aprender a sacrificar uno sus mismos dolores, es lo interesante para despertar Conciencia. Claro, no es cosa fácil, el trabajo es duro y va contra uno mismo; es algo muy duro, no es muy dulce, pero sí vale la pena ir uno contra sí mismo, por los resultados que se van a obtener al despertar.

P.- Venerable Maestro: ¿qué es un Paramartasatya?

R.- ¿Qué podría decirte de un Paramartasatya? No se alcanza semejante estatura sino mediante sucesivos despertares de la Conciencia, y no se puede llegar a los sucesivos despertares de la Conciencia, sin aprender a sacrificar los propios sufrimientos. Porque, en realidad de verdad, cada vez que uno sacrifica un sufrimiento, se acrecienta la Conciencia y se adquiere mas fortaleza psicológica. Sacrificar el dolor: esa es la clave más extraordinaria que hay, para ir logrando el despertar de la Conciencia. Esos sucesivos despertares, a su vez van, dijéramos, acrecentando o intensificando el desarrollo de la Razón Objetiva, que pertenece como ya dije a la Mente Interior profunda....

https://www.jesusagrario.com/paginas/psicologia/sacrificio.html




05 febrero, 2026

El libro sellado con siete sellos

 

El libro selladoEsta noche los Hermanos del Templo hemos sufrido mucho por esa pobre humanidad que tanto adoramos. El cielo esta noche se ha vestido con negros y densos nubarrones. Aleonadas nubes que el relámpago ilumina. Rayos, truenos, tempestades, lluvias y muy grande granizo.

Esta noche todos nosotros nos entramos por las puertas del templo, llenos de muy grande tribulación. Hemos sufrido mucho por la gran huérfana que tanto amamos. ¡Pobre humanidad! ¡Pobres madres! ¡Pobres ancianos!

Algunos hermanos nos hemos acostado en lechos de profundo dolor. En el templo se representa un drama apocalíptico. Los hermanos somos espectadores y actores simultáneamente de este drama sagrado. Los sacerdotes ataron dos cosas: un niño y un libro. Sobre el pecho del niño apocalíptico resplandece el libro sellado. Las cuerdas de fino y cruel cáñamo envuelven el delicado y tierno cuerpo del hermoso niño de angustias y dolores. Las crueles ataduras pasan por sobre el libro sellado.

El libro está sobre el inmaculado pecho del niño. Ese niño es nuestro hijo muy amado. Suplicamos, lloramos, pedimos misericordia, y entonces es libertado el niño de angustias y el libro sellado con siete sellos. Ahora abrimos el libro y con él profetizamos a una mujer vestida de púrpura y escarlata. Esa es la gran ramera cuyo número es 666, y con ella han fornicado todos los reyes de la tierra. La mujer nos escucha y dice: Yo no sabía que ustedes podían profetizarme con ese libro. 

Nosotros entonces dijimos: Venimos a profetizar y a Enseñar con este libro. Así hablamos a la mujer vestida de púrpura y escarlata; y mientras hablamos con ella, cruzan por nuestra imaginación las imágenes de cinco montes. Esas son las cinco Razas que han habido. Cada raza termina con un gran cataclismo. Pronto terminará nuestra quinta raza. Y vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos (Ap. 5: 1). Y vi un fuerte ángel predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos?. Y ninguno podía, ni en el cielo ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo (Ap. 5: 3). Realmente ese libro sólo puede abrirlo el Cordero Encarnado.

Y yo lloraba mucho, porque no había sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni mirarlo (Ap. 5: 4). Y uno de los ancianos me dice: No llores. He aquí el león de la tribu de Judá la raíz de David, que ha vencido a la bestia, para abrir el libro y desatar sus siete sellos" (Ap. 5: 5). Eso lo ignora la humanidad, la Gran Ramera. Y miré, y he aquí en medio del Trono y de los cuatro animales y en medio de los Ancianos estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados en toda la tierra (Ap. 5: 6). Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono (Ap. 5: 7).

"Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación" (Ap. 5: 8, 9). Realmente sólo el Cordero puede abrir el libro sellado. "Y nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra" (Ap. 5: 10). Realmente nuestro Dios Interno es el rey y el sacerdote.

"Y miré, y oí voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los animales y de los ancianos; y la multitud de ellos era millones de millones, que decían en alta voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas, y sabiduría, y fortaleza, y honra y gloria y alabanza. Y oí a toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás" (Ap. 5: 11-13). "Y los cuatro animales decían: Amén. Y los Veinticuatro Ancianos cayeron sobre sus rostros y adoraron al que vive para siempre jamás" (Ap. 5: 14).

Realmente el Cordero Interno de cada hombre, es absolutamente perfecto y digno de toda honra. Los hombres no somos sino pobres sombras de Pecado. Algunas gentes dicen: Yo creo en el yo quiero; así como en el yo puedo y en el yo hago. A esto llaman dizque ser positivo. La realidad es que estas personas están afirmando a Satán. El Cordero no es el yo. El Cordero no es ningún yo superior, ni mucho menos ningún yo inferior. Cuando el Cordero dice YO SOY, tradúzcase así: ÉL ES, puesto que Él es el que está hablando, y no es hombre. El Cordero está desprovisto del yo, y de todo sello de individualidad, y de todo vestigio de personalidad.

Si tu Dios Interno es el dios de algún sol, el dios de alguna constelación, sed todavía más humilde porque tú no eres sino un pobre Bodhisattva, un pobre hombre más o menos imperfecto. No cometas el sacrilegio de decir: yo soy el dios tal, o el gran Maestro fulano de tal, porque tú no eres el Maestro. Tú no eres el Cordero. Tú sólo eres únicamente una sombra pecadora de aquel que jamás ha pecado. El yo está compuesto por los átomos del enemigo secreto.

El yo quiere resaltar, subir, hacerse sentir, trepar al tope de la escalera, etc. Tú, reconoce tu miseria; adora y alaba al Cordero, desvanécete, refúgiate en la nada porque eres nadie. Así, por ese camino de suprema humildad, regresarás a la inocencia del Edem. Entonces tu alma se perderá en el Cordero. La chispa volverá a la llama de donde salió. Tú eres la chispa, el Cordero es la llama.

Y por esos días, cuando ya tu alma haya vuelto al Cordero, multiplica tu vigilancia; recuerda que el yo retorna como la mala hierba. Sólo el Cordero es digno de toda alabanza, y honra, y gloria. No te dividas entre dos yoes, uno superior y otro inferior. Sólo existe un solo yo. El llamado yo superior no es sino un refinado concepto del Satán. Un sofisma del yo. No desees nada, mata todo deseo de vida. Recuerda que el yo se alimenta de todo deseo. Besad los pies del leproso. Enjugad las lágrimas de tus peores enemigos, no hieras a nadie con la palabra. No busques refugio.

Resuélvete a morir en todos los planos de la conciencia cósmica. Entrega tus bienes a los pobres; dad la última gota de sangre por la pobre humanidad doliente; renuncia a toda felicidad y entonces el Cordero inmolado entrará en tu alma. Él hará en tu alma su morada. Algunos filósofos afirman que el Cristo trajo la doctrina del yo porque dijo: yo soy el camino, la verdad y la vida (Juan 14: 6). Ciertamente el Cordero dijo: YO SOY. Sólo el Cordero puede decir YO SOY. Eso lo dijo el Cordero; pero esto no lo podemos decir nosotros. Porque nosotros no somos el Cordero.

Realmente la traducción exacta y axiomática de ese YO SOY, pronunciada por el Cordero, es la siguiente: ÉL ES el camino, la verdad y la vida. Él lo dijo, porque lo dijo ÉL ES. Nosotros no lo dijimos, lo dijo ÉL, ÉL, ÉL. Él vive en las profundidades ignotas de nuestro ser. ÉL ES el camino, la verdad y la vida. Él trasciende todo concepto del yo, toda individualidad, y cualquier vestigio de personalidad. Realmente el Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas, y, sabiduría, y fortaleza, y honra, y gloria, y alabanza. Él es el único digno de abrir el libro y desatar sus sellos.

El Cordero es nuestro divino Augoides. Lo único verdaderamente grande y divino, es el Cordero Inmolado.

 El Mensaje de Acuario Capítulo 15º El libro sellado  Samael Aun Weor



Esencia Budista y Cristiana


Incuestionablemente, los dos líderes más grandes que han habido a través del tiempo, han sido el Buddha y el Cristo. En cierta ocasión hube de presentarme en un Monasterio Budista, en el Japón. Entonces se me ocurrió hablar algo a favor del Cristo. Entre los hermanos asistentes se formó, por lo que dije, cierto escándalo. Como el Templo era Budista y no Cristiano, se puso la queja, pues, al Maestro.

Éste vino a mí y me invito a sentarme en un cojín, y se sentó al frente y me interrogó:  ¿Por qué ha hablado usted a favor del Cristo, siendo éste un Monasterio Budista?. Respuesta: “Con profundo respeto a esta Sagrada Institución, le dije, he de afirmar en forma enfática que EL BUDDHA Y EL CRISTO SE COMPLEMENTAN”

Aguardaba yo una reacción de parte del Maestro, pero con gran asombro asintió diciendo: “En verdad que el Buddha y el Cristo se complementan, así es”... Luego hizo traer un hilo o cáñamo, y me dijo: “Présteme su mano derecha”. Lo hice así, claro. Con un hilo me amarró, pues, el dedo pulgar derecho, después el dedo pulgar izquierdo, y terminó hablando en lenguaje Zen: “El Buddha y el Cristo se complementan”

Me retiré de aquel Monasterio, habiendo entendido perfectamente el KOAN. En nombre de la verdad tenemos que reconocer que ese Koan es muy sabio: Buddha y Cristo están ligados dentro de nosotros; porque el dedo pulgar derecho representaría al Cristo y el izquierdo al Buddha.

https://www.reddit.com/r/MeditacionZenBudismo/comments/1qwe7xo/esencia_budista_y_cristiana/



04 febrero, 2026

Biografía de V.M.G.R. Samael Aun Weor

 

Samael Aun Weor Biografia del Kalki Avatara de Acuario Buda MaitreyaSamael aun weor mama nin o.

Dichoso reposé en los mundos superiores; desafortunadamente no duró mucho aquel reposo entre el seno profundo de la eternidad. El V.M. Samael comentó en cierta ocasión a sus discipulos que El es del planeta Marte y que en la tierra esta para entregar a la humanidad la Doctrina de la Gnosis. 

Un día cualquiera, no importa cual, muy quedito vino a mí uno de los brillantes Señores de la Ley, tomó la palabra y dijo: Maestro Samael Aun Weor, ya todo está listo, sígame. Yo respondí de inmediato. Sí, venerable maestro, está bien, le seguiré. Anduvimos entonces juntos por diversos lugares y penetramos al fin en una casa señorial, atravesamos un patio y después pasamos por una sala y luego entramos en la recámara de la matrona, oímos que se quejaba, sufría dolores de parto.

Ese fue el instante místico en que vi con asombro el cordón de plata de mi existencia actual conectado psíquicamente al infante que estaba por nacer. Momentos después aquella criatura inhalaba con avidez el prana de la vida; me sentía atraído hacia el interior de ese pequeño organismo y luego lloré con todas las fuerzas de mi alma.

Vi a mi alrededor algunas personas que sonreían, y confieso que especialmente me llamó la atención un gigante que me miraba con cariño; era mi progenitor terrenal. No está demás decir con cierto énfasis que aquel buen autor de mis días fuera en época medieval durante los tiempos de la caballería un noble señor al cual hube de vencer en cruentas batallas. Juró entonces venganza y es claro que la cumplió en mi presente existencia.

El día 6 de marzo de 1917 nace un niño que sería más tarde bautizado con el nombre de Víctor Manuel Gómez Rodríguez, desde el punto de vista esotérico, ya se asocia, las iniciales de su nombre y apellidos, a lo que realmente en el futuro iría a convertirse este niño recién nacido... 

VENERABLE - Víctor 

MAESTRO - Manuel

GNOSTICO - Gómez 

ROSACRUZ - Rodríguez

Este acontecimiento se dio en la ciudad de Bogotá, Colombia, en el barrio Egipto, bajo la regencia de Piscis, pasando más tarde a modificar este signo por el de Acuario. Más tarde ya de adulto y como iniciado de la logia blanca..., escribiría lo siguiente; “Escrito está con carbones encendidos en el libro de la vida, que todo aquél que logre la Eliminación total del Ego puede llegar a cambiar de signo y sus influencias a voluntad”.

Hijo de Manuel Gómez Quijano y Francisca Rodríguez, fue educado en los claustros del Colegio de San Bartolomé, dirigido por padres Jesuitas. Recuerdo (narra, V.M.G.R.) cómo nació en mí la atracción por estos estudios, yo cambié de cuerpo, les digo a ustedes sinceramente, a voluntad, yo me metí en este cuerpo, dejé el pasado cuerpo a voluntad y tomé este, pero sentí, en mi presente existencia, esa punzada, como se dice, por los estudios esotéricos gnósticos, cuando todavía era un niño, por ahí de unos ocho años (año 1925).

No está demás aseverar solemnemente que nací con enormes inquietudes espirituales, negarlo sería un absurdo. Por esos primeros años de la vida en que uno aprende a caminar, acostumbraba sentarme al estilo oriental para meditar.  Entonces estudiaba en forma retrospectiva mis pasadas reencarnaciones y es ostensible que me visitaban muchas gentes de los antiguos tiempos. Cuando concluía el éxtasis inefable y retornaba al estado normal, común y corriente, contemplaba con dolor los muros vetustos de aquella centenaria casa paternal donde yo parecía a pesar de mi edad, un extraño cenobita....

https://www.jesusagrario.com/paginas/maestros/samael/biografia.html



03 febrero, 2026

Descripción del Jaguar Maya

 

El jaguar maya es indudablemente el mismo xolotl o lucifer v0 j6digoumpxcg1El jaguar maya es, indudablemente, el mismo XOLOTL o Lucifer nahua. En toda Meso América representa lo mismo. Traducido a la época actual del cristianismo, es el mismo Lucifer (luz y fe).

Luz y fe es, pues, la reflexión del Logos dentro de nosotros, aquí y ahora. El Logos, Dios, se desdobla a sí mismo, y ese desdoblamiento es, precisamente, el XOLOTL nahua, el Lucifer cristiano, el jaguar maya.

De manera pues, que quienes piensan que Lucifer es el enemigo del Eterno, están muy equivocados. Y quienes lo pintan dogmáticamente como un demonio terrible, sentado en un trono de ignominia y blasfemia, con un tridente de hierro en su mano derecha dominado al mundo, están también equivocados.

Realmente el XOLOTL el Lucifer, el jaguar, el tigre, a quien representan es al Lucifer particular, individual. Cada cual tiene el suyo en el fondo mismo de su conciencia, y de acuerdo al grado de purificación en la eliminación de los agregados psicológicos así lo verá, Entre más errores, defectos y vicios tengamos, más horrible y espantoso será. Entre más limpios y puros seamos, pues más radiante será.

XOLOTL o Lucifer, el jaguar, no es otra cosa que la reflexión del Logos dentro de nosotros, y aquellos que lo maldicen se pronuncian contra la cósmica reflexión del Logos, anatematizan al Dios vivo manifestado en la materia y reniegan de la siempre incomprensible sabiduría, revelándose por igual en los contrarios luz y tinieblas.

La gloria de Satán es la sombra de Adonai, y el trono de Satán es el escabel del Señor. Semblanza, parecido, similitud, sol y sombra, día y noche, ley de los contrarios. Dos son los ejércitos del Logos o Demiurgo Arquitecto del universo: en los ámbitos sublimes, las aguerridas huestes de Miguel y en el abismo del mundo manifestado, las legiones de Satán.

Ostensiblemente, éstos son el Inmanifestado y el Manifestado, el virginal y el caído en la generación animal. Incuestionablemente, sólo sobre Satán, jamás sobre el Logos, recae la vergüenza de la generación. Aquél perdió su estado elevado virginal de Kummara cuando comió el fruto prohibido. Con la resurrección esotérica, el Lucifer nahua, el jaguar maya, reconquista el estado virginal de Kummara. La piedra angular de la Gran Obra es, ciertamente, impura, material, grosera, motivo intrínseco por el cual recibe el nombre de Diablo.

La piedra de la Gran Obra es el Lucifer nahua, jaguar maya. Sobre esta piedra maestra, ubicada en el fondo mismo de nuestro sistema sexual, el Kabir Jesús edificó su iglesia, Se hace necesario comprender que cada uno de nosotros tiene su Lucifer particular, individual, reflexión completa de su Logos específico.

El tigre humanizado se convierte en una realidad concreta en Meso-América y México. Así también lo encontramos en Teotihuacan, levantando los brazos en un gesto litúrgico o con esa marcha felina que lo caracteriza. Así pues, el Lucifer es la reflexión del Logos dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Si un árbol tiene sombra, ¿por qué ha de extrañarnos que el Logos tenga su propia sombra?

Lucifer es el que nos da la auto-independencia, los poderes que divinizan. El es el que da el impulso sexual, sin el cual es imposible la cristificación. De manera que Lucifer sirve de escalera para bajar y escalera para subir. Cuando uno con la lanza le da en el costado a Lucifer, cuando vence la tentación, asciende un grado más por la espalda de Lucifer. Así se va: ascendiendo por la espalda de Lucifer hasta llegar un día al Gólgota del Padre. El jaguar representa al mismo Lucifer interior, particular, individual, que cada uno de nosotros tenemos dentro.

Los caballeros tigres, además de guerreros acostumbrados a la dura brega, eran atletas extraordinarios de la ciencia Jinas. Estos seres extraordinarios sabían mezclar los tres elementos del Samyasi con el temible poder felino del; Jaguar-Lucifer.

PRÁCTICA

Acostados sobre pieles de tigre, imitando la sagrada postura del jaguar cuando en reposo se encuentra, ligeramente adormecidos, aquellos ilustres varones sabían combinar conscientemente la voluntad y la imaginación en vibrante armonía.

En suprema meditación de fondo y concentración mental asumían, deliberadamente, mediante la imaginación creadora, la figura felina del jaguar. Marcharse, desenvolverse, funcionar con esa figura que espanta, en pleno éxtasis y gozo místico, en modo alguno representaba algo imposible para estos perínclitos varones.

Cada vez que ellos se desprendían del duro lecho, para andar como tigres y desaparecer luego dentro de la cuarta coordenada, proferían la frase ritual "NOSOTROS NOS PERTENECEMOS". Así como cuando la pólvora se inflama en el arcabuz y estalla con gran ruido, así es el corazón abrasado por el amor divino. Bien, saben los humanos que aquellos tigres legendarios, exóticos y extraños, ante el umbral del templo tornaban nuevamente a su gentil figura humana.

Indubitablemente, Felipe, el apóstol del Gran Kabir Jesús, es el Santo Patrón de los Jinas. Si amáis a Felipe, podéis implorar su ayuda cuando estéis dormitando y, excluyendo de vuestra mente todo pensamiento, sintiendo gozo en el alma por su presencia, proferid la siguiente frase ritual: Al cielo Felipe. Salid de vuestra recámara con paso firme y decidido, metéos violentamente dentro de la cuarta dimensión desconocida.

Que los soles de entusiasmo os alumbren el camino, muy querido y amable lector. Que las fuerzas del tigre os acompañen. Que los cocuyos de sabiduría iluminen vuestro intelecto. Que el PICR rumoroso dé sombra a vuestro descanso. Que las ranas de esmeralda señalen los senderos, croando sin descanso. Que ella, la naturaleza, sea pródiga contigo. Que la fuerza universal os bendiga y dirija.

Samael Aun Weor del libro "Los Misterios Mayas"  Capítulo 30º  Descripción del Jaguar