18 abril, 2026

Los muchos egos o agregados psicológicos

 

Egos gulaDiversas escuelas de tipo pseudo-esotérico enfatizan la idea descabellada de un Yo doble: el primero lo califican de Yo superior; al segundo se le denomina Yo inferior. Nosotros decimos que superior e inferior son dos secciones de una misma cosa.

Mucho se ha hablado sobre el Alter-Ego y hasta se le alaba y se le deidifica considerándosele divino. En nombre de la Verdad se hace indispensable decir que Yo superior e inferior son dos aspectos del mismo Ego, y que por lo tanto alabar al primero y subestimar al segundo resulta, fuera de toda duda, algo incongruente.

Nosotros hacemos una diferenciación correcta entre lo que es el Yo y lo que es el Ser. Podría objetársenos que tal diferenciación no es más que otro concepto emitido por el intelecto. Nosotros nos basamos en experiencias propias directas.

Conocemos muy bien las diversas formas de intelectualización que existen y que ustedes tienen sus escapatorias; el deseo de hacer resaltar todo lo que tenga sabor a Ego. Es claro que el Ego no tiene ganas de morir y que quiere continuar en alguna forma; exquisitamente sutil sí, no en las formas densas y groseras. A nadie le puede gustar ver su querido Ego, Yo, reducido a polvareda cósmica así porque sí, porque un fulano cualquiera lo dijo en una sala de conferencias. Es apenas normal que el Ego no tenga ganas de morir y que busque filosofías consoladoras que le prometan un rinconcito en el cielo, un puesto en los altares o un más allá lleno de infinita felicidad.

Es necesario que comprendamos que todo en este mundo en donde vivimos pasa, las ideas pasan, las personas y las cosas pasan. Lo único estable y permanente es el Ser.

D. Maestro, ¿de qué sustancia están hechos los agregados psíquicos?

M. El animal intelectual equivocadamente llamado Hombre, todavía no posee una mente individual, no la ha creado, no la ha formado. La mente (el Manas, la sustancia mental) está desprovista de individualidad, posee diversas formas, se halla constituida en forma de agregados psíquicos, los cuales no son desconocidos por el budismo esotérico. Todos esos múltiples yoes pendencieros y gritones que en su conjunto forman el mí mismo, están constituidos por sustancia mental más o menos condensada. Es este el motivo por el cual nosotros cambiamos continuamente de opinión (Ejemplo del vendedor de bienes raíces). El yo que jura amor eterno a una mujer, mañana es desplazado por otro que nada tiene que ver con el juramento, y entonces el sujeto se retira dejando la mujer decepcionada. Vean ustedes lo que son las infinitas formas de la mente y de qué manera controlan los centros capitales del cerebro y cómo juegan con la máquina humana.

D. Maestro, en este planeta los yoes hacen la vida llevadera; si los disolvemos, ¿no sería nuestra vida muy aburrida?

M. La auténtica felicidad estriba en la revalorización del Ser. Es incuestionable que cada vez que el Ser pasa por una revalorización íntima, experimenta la auténtica felicidad. Desafortunadamente, nosotros confundimos el placer con la felicidad y gozamos bestialmente con el alcohol, drogas, adulterio, juegos, etc. El límite del placer es el dolor y toda forma de goce se transforma en dolor. Obviamente, la eliminación del Ego revaloriza al Ser, dando como resultado la auténtica felicidad.

D. Maestro, ¿es inaplazable la formación de un Cuerpo Mental para no tener muchas mentes?

M. Ciertamente el animal intelectual no posee mente individual; en vez de una mente tiene muchas mentes. Crear el Cuerpo Mental y disolver el Ego es urgente cuando se quiere la auténtica revalorización del Ser.

D. Maestro, ¿será posible que una persona que regala dinero a la iglesia, que lee la Biblia, que hace obras de caridad y demás virtudes, tenga yoes?

M. El yo se disfraza de santo, de mártir, penitente, buen esposo, etc. Muchas personas virtuosas poseen agregados psíquicos. Recuerden ustedes que hay mucha virtud en los malvados y mucha maldad en los virtuosos. Entre la cadencia y los perfumes del Templo se esconde el delito; los criminales más abyectos asumen poses pietistas, semblanzas de mártir, etc. En el Abismo hay muchos místicos y anacoretas que creen que van muy bien.

D. Maestro, ¿dónde queda el valor espiritual que tienen las buenas intenciones de un sincero que vive equivocado?

M. Recuerden que el camino que conduce al Abismo está empedrado de buenas intenciones. “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Los malvados de todas las épocas han tenido muy buenas intenciones: Hitler, lleno de magníficas intenciones, atropelló a muchos pueblos y por su culpa murieron millones de personas. El verdugo que ejecuta una orden injusta, lleno de magníficas intenciones, asesina a sus semejantes. No debemos olvidar a la Santa Inquisición; entonces inquisidores con magníficas intenciones condenaron a muchos infelices a la hoguera, el potro, etc. Lo importante son las buenas obras y no las buenas intenciones. Los resultados son los que hablan; de nada sirven las buenas intenciones si los hechos son desastrosos.

D. ¿Cuál es el procedimiento para liberarse de los defectos?

M. Es urgente e inaplazable analizar y aniquilar el Ego en forma voluntaria y consciente. En relación con las personas, los defectos escondidos afloran espontáneamente, y si nosotros nos encontramos en estado de alerta percepción, alerta novedad, entonces vemos tal cual son en sí mismos. Defecto descubierto debe ser sometido al análisis, a la meditación, con el propósito de ser comprendido. No basta comprender el defecto, es necesario llegar a su honda significación; cualquier destello de Conciencia puede iluminarnos y en milésimas de segundo captar el hondo significado del defecto.

Eliminación es diferente; alguien podría haber comprendido un defecto y hasta haber penetrado en su honda significación y no eliminarlo, esto es indispensable para quedar libre de los defectos.

El Ego personal es una suma de yoes. El animal intelectual es una máquina controlada por “Yoes”; éstos son los “Diablos Rojos” citados en el “Libro de los Muertos” del antiguo Egipto. Es indispensable saber que lo único digno que llevamos dentro es la Esencia; desafortunadamente ésta en sí misma está dispersa aquí, allá y acullá, enfrascada entre cada uno de los diversos yoes.

Tratándose de comprender fundamentalmente cualquier defecto de tipo psicológico, debemos sincerarnos con nosotros mismos; desafortunadamente, la mente siempre busca excusas para justificar los errores. Es necesario autoexplorarnos para autoconocernos profundamente. Cualquier error es polifacético y se procesa en las 49 regiones de la mente.

El gimnasio psicológico es indispensable y éste es la vida; en la interrelación humana, en la convivencia con nuestros semejantes, existen infinitas posibilidades para autodescubrirnos, empero es obvio que la autovigilancia debe siempre procesarse de momento en momento. La disolución del Ego se precipita si sabemos aprovechar hasta el máximo las peores circunstancias, ellas nos ofrecen las mejores oportunidades. El control de los defectos íntimos es superficial y está condenado al fracaso. Es necesaria la eliminación de nuestros defectos; con ello establecemos en nuestra Conciencia cimientos adecuados para el recto actuar. Comprensión es lo primero, Eliminación es lo segundo.

Lo que hace bello y adorable a todo niño es su Esencia; ésta constituye en sí misma su verdadera realidad. El normal crecimiento de la Esencia se lleva a cabo hasta los cinco primeros años; para que siga creciendo, algo muy especial debe pasar, esto es el trabajo sobre sí mismo. El desarrollo de la Esencia es únicamente posible a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.

Debemos saber nosotros que tenemos dentro de sí mismos eso que se llama Ego, yo, etc., y que dentro se encuentra embotellada la Esencia y esto es lamentable. Disolver el yo es indispensable; éste es el verdadero sentido del trabajo sobre sí mismo, pues nunca podríamos libertar la Esencia sin desintegrar previamente al yo psicológico. A medida que los agregados psíquicos se van desintegrando, se emancipa y crece armoniosamente la Esencia. Es incuestionable que cuando el yo psicológico muere, resplandece la Esencia, ella nos confiere belleza y la verdadera felicidad y los poderes de que ella es poseedora.

El mamífero intelectual no posee una individualidad definida; esta falta de individualidad es la causa de tantas amarguras. Nuestro cuerpo físico es una unidad completa y trabaja como un todo orgánico, a menos de estar enfermo; pero la vida interior del humanoide en modo alguno es una unidad psicológica; nos falta organización psicológica en el fondo íntimo de cada uno de nosotros. El humanoide no tiene un “Yo” permanente, sino una multitud de diferentes yoes infrahumanos y absurdos. El pobre animal intelectual es semejante a una casa en desorden, en donde en vez de un amo existen muchos criados que quieren siempre mandar y hacer lo que les viene en gana.

El mayor error del pseudo-esoterismo es suponer que se posee un yo inmutable y permanente sin principio ni fin. Si esos que así piensan despertaran Conciencia por un instante, podrían evidenciar su propia multiplicidad. Pensar que si una persona se llama Luis es siempre la misma, es absurdo; ninguna persona es siempre la misma, pues, constantemente se cae en contradicciones y cambios.

Cuando el yo quiere continuar aquí y en el más allá, se autoengaña con el falso concepto de un yo divino e inmortal. Ninguno de nosotros tiene un yo permanente y ni siquiera poseemos legítima individualidad. Si pensamos en cada yo como una persona diferente, podemos asegurar en forma enfática lo siguiente: “dentro de cada persona que vive en el mundo, existen muchas personas”. Cada una de estas personas lucha por la supremacía, quiere ser exclusiva y cree ser el todo, aunque sólo sea una pequeña parte. No podremos jamás conocernos a sí mismos sin la Autoobservación. En tanto un sujeto siga considerándose uno, es claro que cualquier cambio interior es más que imposible.

Reflexionando un poco sobre las diversas circunstancias de la vida, bien vale la pena comprender seriamente las bases sobre las cuales descansamos. Una persona descansa sobre una posición, otra sobre el dinero, etc. Lo más curioso, ya seamos ricos o mendigantes, es que necesitamos de todos y vivimos de todos, aunque estemos inflados de orgullo. Dentro de todo esto, nos creemos muy fuertes y somos espantosamente débiles. Es urgente Autoobservarse, de momento en momento, con el propósito de conocer claramente los fundamentos sobre los que descansamos; cuando uno descubre aquello que más le ofende en un instante dado, entonces descubre las bases sobre las cuales descansa psicológicamente.

Uno se asombra ante el espectáculo de un incendio; entonces las personas desesperadas se apoderan de las cosas más inverosímiles; son personas apegadas a esas cosas que no tienen la menor importancia; esto equivale a estar en estado de absoluta inconsciencia. Lo más grave de nuestra tragedia es que uno se piensa que está pensando, siente que está sintiendo, cuando en realidad es otro el que en un momento dado piensa con nuestro martirizado cerebro y siente con nuestro dolorido corazón. Cuántas veces creemos estar amando y lo que sucede es que otro “Yo” dentro de sí mismo, lleno de lujuria, utiliza el centro del corazón.

A medida que uno trabaja sobre sí mismo, va comprendiendo cada vez más y más la necesidad de eliminar radicalmente de su naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables. Son las peores circunstancias de la vida, las situaciones más críticas, los hechos más difíciles, los más propicios para el autodescubrimiento íntimo. Si uno en vez de perder la cabeza, identificarse, fascinarse con las cosas de la vida, se acordase de sí mismo, descubriría con asombro ciertos “Yoes” de los cuales jamás tuvo ni la más mínima idea, sospecha.

El sentido de autoobservación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano; autoobservándose de momento en momento, tal sentido se desarrollará en forma progresiva; a medida que el sentido de autoobservación prosiga su desarrollo mediante el uso continuo, nos iremos haciendo cada vez más capaces de percibir en forma directa aquellos “Yoes” sobre los cuales jamás tuvimos dato alguno relacionado con su existencia, y descubrimos que cada uno de ellos tiene características psicológicas inconfundibles, mediante las cuales aprehendemos, atrapamos intuitivamente su naturaleza íntima.

En principio el esoterista no sabe por dónde empezar, siente la necesidad de trabajar sobre sí mismo, pero se halla completamente desorientado. Aprovechando los momentos más difíciles, los instantes más adversos, descubrimos nuestros defectos sobresalientes y que debemos desintegrar urgentemente. Antes de acostarnos conviene que examinemos los hechos ocurridos en el día. Recordemos que en esoterismo, bueno es todo lo que está en su lugar, malo es todo lo que está fuera de lugar. ¿Qué dirías de un varón manso y tolerante que estuviese bendiciendo a una cuadrilla de asaltantes que intentasen violar a su mujer e hijas? ¿Qué opinaríais de un hombre servicial que en un instante dado prestase un puñal al asesino? El delito se disfraza de santo, usa las mejores virtudes, se presenta como mártir. Dentro del perfume de la plegaria, también se esconde el delito.

Ver tales creaciones, observar esas monstruosidades del infierno, dentro de las cuales se encuentra embotellada nuestra mismísima Conciencia, se hace posible con el desarrollo progresivo del sentido de la autoobservación. Mientras tengamos esas aberraciones dentro, seremos una abominación, aunque nos creamos bellos o justos y hasta nos quejemos de la ingratitud de las demás personas y gritemos que no nos entienden. El sentido de autoobservación nos permite ver claramente al yo que estamos disolviendo y los resultados patéticos y definidos del trabajo interior. Resulta interesante observar cómo tales bestias van perdiendo tamaño y por último se desintegran, liberándose la esencia que estaba embotellada en ese defecto. Todo esto implica, naturalmente, sucesivos trabajos de fondo, siempre continuos, pues ningún yo puede ser desintegrado jamás instantáneamente.

En tanto no se haya producido la desintegración psicológica de todas esas abominaciones, ambiciones, envidia, etc., aún cuando nos creamos personas honradas, honorables, sinceras, caritativas, hermosas en el interior, etc., obviamente, no pasaremos de ser más que sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, más por dentro llenos de asqueante podredumbre. Son muchas las personas que suponen que, mediante las buenas intenciones, es posible llegar a la santificación. Obviamente, mientras existan agregados psicológicos en nuestro interior, bajo el fondo de una mirada piadosa y de un rostro venerable, no podrá haber santificación.

En psicología revolucionaria se nos hace evidente la necesidad de una transformación radical, y ésta sólo es posible declarándonos a sí mismos una guerra a muerte, despiadada y cruel. No existiendo una verdadera individualidad en nosotros, resulta imposible que haya continuidad de propósitos. Lo que un yo determinado afirma en un instante, no puede revestir ninguna seriedad debido al hecho concreto de que cualquier yo puede afirmar exactamente lo contrario en cualquier momento; lo más grave es que hay personas que afirman enfáticamente ser siempre las mismas. El sujeto en sí no es más que una máquina que tan pronto sirve de vehículo a un “Yo” como a otro.

Obviamente, si uno no lucha contra la vida, ésta se lo devora, y son raros los aspirantes de verdad que no se dejan tragar por la vida; si no trabajamos sobre nosotros mismos, involucionamos y degeneramos, pues, no es posible que el verdadero Hombre surja mediante la Ley Mecánica Evolutiva, ya que esta Ley tiene su contraparte la cual es la Involución. Se Evoluciona hasta cierto punto perfectamente definido y luego viene el proceso Involutivo; a toda subida le sucede una bajada y viceversa.

Dentro del animal intelectual existen gérmenes o semillas que, convenientemente desarrolladas, nos convierten en verdaderos Hombres; para eso es necesario un ambiente adecuado, pues, es bien sabido que la semilla en un medio estéril no germina, se pierde.

Si queremos verdaderamente la unión con la Divinidad necesitamos con urgencia una verdadera revolución de la Conciencia. La revolución de la Conciencia tiene tres factores básicos que son los siguientes: Morir, Nacer, Sacrificio por la Humanidad. Vamos a estudiar qué es lo que debe morir en nosotros, qué es lo que debe nacer y por qué debemos sacrificarnos por la humanidad, por los demás.

Es urgente saber que el yo es un conjunto de entidades que goza de cierta autoindependencia. Estos yoes riñen entre sí y la mente es el campo de batallas. Cada uno de ellos se proyecta en los distintos niveles de la mente, tratando de satisfacer sus instintos animales, alimentándose de nuestros principios vitales. El yo que hoy jura amor eterno a una mujer, mañana la odia. Dentro del hombre surgen contradicciones constantemente, ésta es la causa de que el hombre no es Hombre todavía, es tan sólo un animal intelectual. El animal intelectual no tiene Alma, su Alma está fraccionada. Cuando el yo muere, el Alma se libera y es entonces cuando el hombre puede tener verdadera continuidad de propósitos, un verdadero centro permanente de Conciencia. Sólo en un Hombre con Alma, no existen las internas contradicciones. Sólo donde no existen las internas contradicciones hay verdadera paz interior.

El yo psicológico gasta torpemente el material psíquico en explosiones de ira, codicia, envidia, lujuria, etc. Eliminar el yo es una tarea difícil. El yo se disuelve a base de rigurosa comprensión. La convivencia con el prójimo, el trato con las gentes, es el espejo donde podemos vernos de cuerpo entero. En el trato con las personas, nuestros defectos afloran, y si estamos vigilantes entonces los vemos. Todo defecto debe ser primero analizado y luego comprendido con el corazón. Cuando un defecto es comprendido en todos los niveles de la mente, se desintegra su elementario correspondiente, es decir, muere un pequeño yo. Cada vez que muere un defecto nace un su lugar algo nuevo, una virtud, un poder del Alma, una Verdad, etc., etc.

Es urgente pasar por la muerte mística, es necesario fabricar Alma, es indispensable sacrificarnos por la humanidad, hay que dar la vida por nuestros semejantes. El matrimonio perfecto tuvo un principio, y por esto también tiene un fin. El dolor es el resultado de nuestros propios errores; cuando uno comete un error, el fruto es el dolor. Cometemos errores porque somos imperfectos; somos imperfectos porque tenemos el yo dentro. Cuando el yo desaparece adviene a nosotros la auténtica y verdadera felicidad.

Doctrina Gnóstica develada por Samael Aun Weor, corresponde al Temario Gnóstico



17 abril, 2026

Biografía de arnolda Garro la Maestra Litelantes


LitelantesBiografía de La V.M. Maestra Litelantes 1920-1998. Es muy difícil penetrar en la enigmática personalidad de la Venerable Maestra Litelantes. El único que verdaderamente la conoció fue su esposo, y ciertamente, El nos habló sólo un poco sobre su misteriosa Sacerdotisa.

Es basado en los detalles de las obras del maestro, en las palabras esclarecedoras de su Secretario, Señor Alfredo Dosamantes y en entrevistas hechas por algunos de los estudiantes más allegados a ella, que nos tomaremos la libertad de especular el paso de esta Gran Maestra.

SU ORIGEN: Arnolda Garro nació un 6 de Octubre de 1920 en Colombia en una familia muy humilde. De la numerosa familia (diez hijos) Arnolda fue la morenita y ciertamente la comparaban desventajosamente con sus hermanos más claros o rubios, incluso.

Desde muy pequeña Litelantes tenía un excepcional talento y grandes poderes de percepción que la hacían destacar entre sus compañeras de estudio; no necesitaba casi leer texto alguno, porque con sólo poner atención se le grababan en su memoria las clases que impartían los profesores; poseía una admirable memoria fotográfica.

A pesar de su corta edad, era la más sobresaliente de su familia, tanto para negociar, hablar y administrar las cosas, asombraba a todos por su elocuencia y brillante inteligencia. Fue una niña completamente precoz, su madurez psicológica y espiritual se anticipaba asombrosamente a su edad. Decía que quería ser abogada para no dejarse de nadie y que además no se casaría, que viviría siempre soltera.

Pero cierto día, durante una comida familiar al aire libre, bajo unos árboles departían los Garro, y precisamente sobre ella cayó un gusanito de los árboles, que se alojó en su cabecita. Como era de los que barrenan, infortunadamente no fue posible impedir que la lastimara, de suerte que le produjo una fuerte infección en la cabeza, y en esos tiempos ni siquiera se conocía la penicilina. Ella contaba que desde entonces no le creció mucho el pelo, que antes de su enfermedad le llegaba hasta la cintura. Fue muy penosa la enfermedad que le sobrevino, pues le salían grandes cantidades de pus y su salud en general se agotó rápidamente.

Los médicos no pusieron ningún remedio a su desesperante enfermedad, pero una amiga de su mamá le comentó que había una solución: que durante la misa hiciera una oración al momento de la consagración, y al elevarse la unción que ella la viera, que no agachase la cabeza; además, se debían hervir las flores que se llevarán a la Iglesia exprofeso y con el agua lavarle la herida. Se siguió la receta espiritual y milagrosamente sanó, pero desafortunadamente ya no pudo continuar sus estudios, pues no asimilaba las clases, así que no tuvo la suerte de concluir la primaria.

En cierta ocasión, cuando la Maestra recordaba esta triste experiencia, decía que de no haber sido por esa enfermedad ella hubiese sido abogada, que le dolía mucho no saber Derecho cuando falleció el Abuelo, cuando los dizque discípulos del Maestro se quisieron quedar con todo: libros, derechos de autor, instituciones, hasta la casa donde el Maestro murió para hacer un museo en ella....

https://www.jesusagrario.com/paginas/maestros/biografia.html



Makara, el gran dragón

 

Makara 1El gran dragón. Mucho se ha hablado sobre Makara el escamoso, el famoso Dragón volador de Medea. En el Museo Británico puede verse todavía un ejemplar de Dragón halado, y con escamas.

El gran Dragón sólo respeta y venera a las Serpientes de Sabiduría. Es lamentable que los asiriólogos ignoren en verdad la condición del Dragón en la antigua Caldea. El signo maravilloso del Dragón tiene, ciertamente, siete significados esotéricos.

No está de más afirmar en forma enfática que el más elevado es idéntico al Nacido por sí, el Logos, el Aja hindú. 

En su sentido más infernal es el Diablo, aquella excelente criatura que antes se llamara Lucifer, el Hacedor de luz, el Lucero de la mañana, el latón de los viejos alquimistas medievales. 

Entre los gnósticos cristianos llamados Naasenios o adoradores de la Serpiente, era el Dragón el Hijo del Hombre. Sus siete estrellas lucen gloriosas en la diestra del Alfa y Omega del Apocalipsis de San Juan.

Es lamentable que el Prometeo-Lucifer de los antiguos tiempos se haya transformado en el Diablo de Milton. Satanás volverá a ser el Titán libre de antaño cuando hayamos eliminado de nuestra naturaleza íntima a todo elemento animal. Necesitamos con urgencia máxima, inaplazable, blanquear al Diablo, y esto sólo es posible peleando contra nosotros mismos, disolviendo todo ese conjunto de agregados psíquicos que constituyen el Yo, el mí mismo, el sí mismo.

Sólo muriendo en sí mismos podremos blanquear al latón y contemplar al Sol de la Media Noche, al Padre. Cuantos mueren en la guerra contra sí mismos, quienes logran la aniquilación del mí mismo, lucen esplendorosos en el espacio infinito, penetran en los distintos departamentos del Reino. La alegoría de la guerra en los cielos tiene su origen en los templos de la iniciación y en las criptas arcaicas. Pelean Miguel contra el Dragón rojo y San Jorge contra el Dragón negro; se traban siempre en lucha Apolo y Pitón, Krishna y Kaliya, Osiris y Tiphón, Bel y el Dragón, etc., etc., etc.

El Dragón es siempre la reflexión de nuestro propio Dios Intimo, la sombra del divino Logos que desde el fondo del Arca de la Ciencia, en acecho místico, aguarda el instante de ser realizado. Pelear contra el Dragón significa vencer a las tentaciones y eliminar a todos y cada uno de los elementos inhumanos que llevamos dentro: Ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., etc., etc. Quienes mueren en el Altar del Sacrificio, es decir, del sacro oficio, en la Novena Esfera, van a la Casa del Sol, se integran con su Dios.

Doctrina gnóstica develada por Samael Aun Weor Capitulo 13 Paraísos e Infiernos del libro La Doctrina Secreta de Anahuac 



Distintos tipos de Karma

Quienes sufren en sus hogares deberían multiplicar su humildad, su paciencia y serenidad. No contestar con malas palabras; No tiranizar al prójimo, no fastidiar a los que nos rodean, saber dispensar los defectos ajenos con una paciencia multiplicada hasta el infinito, así cancelarían su Karma y se volverían mejor.

Desgraciadamente, mis queridos amigos, ese Ego que cada cual lleva dentro, hace exactamente lo contrario de lo que aquí estamos diciendo, por tal motivo, considero urgente, inaplazable, impostergable reducir al Mí Mismo a polvareda cósmica. Cuando tal o cual Karma se encuentra ya totalmente desarrollado y desenvuelto, tiene que llegar hasta el final inevitablemente.

Esto significa que solo es posible modificar radicalmente el Karma cuando el arrepentimiento es TOTAL, y cuando toda posibilidad de repetir el error que lo produjo ha desaparecido radicalmente.

Existen distintas variedades o tipos de Karma:

KARMA DURO llegando a su final es siempre catastrófico, no todo el Karma es negociable. Cuando el karma que debemos nos ha sido mermado porque nunca es pagable, por la inmensa gravedad de los hechos, es un karma de acción y no se detiene. Por ejemplo, una extremada degeneración sexual, el karma es el cáncer; los cancros son enviados para aniquilarnos con el cáncer.

Es bueno saber también que cuando hemos eliminado radicalmente, la posibilidad de delinquir queda eliminada y en consecuencia, el Karma puede ser perdonado. En el Universo paralelo de la sexta dimensión, en el mundo Causal, vemos el Karma en acción y vemos como cada causa tiene su efecto o cada efecto tiene su causa y cómo se procesan causas y efectos dentro del instante eterno de la vida. Es el mundo Causal un mundo de oleajes de acciones y consecuencias. Allí los Principados manejan el Karma con gran sabiduría.

KARMA INDIVIDUAL: El sufrimiento o castigo que corresponde a cada uno de nosotros por nuestros malos hechos personales; son corno letras que deben cancelarse; esto se debe pagar con sacrificio o con dolor. El que sabe negociar, sale bien librado con los Señores de la Ley. Debemos aprender a sacrificarlo todo por nada; todo bien a la humanidad es un abono a la cuenta.

KARMA FAMILIAR: Cuando al seno de una familia pertenecen personas que en conjunto tienen deudas con la Ley Kármica; de manera que si todos sufren y entre ellos mismos se hacen sufrir, allí la Justicia actúa en toda la familia para hacer el cobro.

KARMA COLECTIVO: Es el castigo en masa. Ejemplo: es muy común ver barrios muy pobres situados como al borde de los ríos, lomas, etc., de pronto se presentan desbordamientos de los ríos y deslizamientos y, perecen todos, o la mayoría de las personas, viven en la miseria; esto constituye un karma colectivo.

KARMA MUNDIAL: Castigo y dolor a nivel mundial; las guerras mundiales son ejemplo claro de esta clase de karma; países enteros en gran número se ven afectados por la miseria, la amargura y el dolor. En estos tiempos, la balanza de la Justicia está desequilibrada.

KARMASAYA: Son las marcas astrales debido al coito de un hombre con varias mujeres o de varios hombres con una mujer; el contacto sexual y la correspondiente energía les une en astral en una forma fluídica; el karma se une a los hombres y mujeres que han copulado, estas marcas astrales sólo se borran con la Alquimia.

KARMA YOGA: Con el sabio uso de las corrientes sexuales nos vamos uniendo a la divinidad. La Luz Odica es aquella que encierra a la pareja, la cual permanece durante el tiempo que dura la práctica, en un círculo protector.

KATANCIA: Es el karma superior; está por encima de los Señores de la Gran Ley. Es la que llama al orden a los Dioses y aún a los mismos de la Gran Ley.

En cada una de las existencias los eventos que vivimos se repiten, y estos van acompañados siempre de las buenas o malas consecuencias, de acuerdo con el Karma o Ley de Causa y Efecto.

Karma es una palabra sánscrita que significa, causa y efecto, acción y consecuencia. Obviamente no hay efecto sin causa, ni causa sin efecto. El Karma trabaja sobre bases muy firmes, el Karma no es otra cosa que el producto o efecto de tal o cual causa equivocada, errónea, delictuosa. Por lo tanto, de acuerdo con la Ley de Recurrencia tiene que repetirse el hecho más sus consecuencias kármicas.

Si en vidas pasadas hemos hecho el bien, entonces triunfamos con felicidad en la vida presente, mas si en vidas pasadas hemos hecho mal, entonces sufrimos en nuestra vida actual. Modificar resultados o modificar circunstancias únicamente es posible eliminando el Ego para liberar la Voluntad y despertar la Conciencia. Las multitudes dormidas, llenas de Karma, además de ser víctimas de la Ley de Accidentes están por añadidura sometidas a la Ley del Péndulo.

En los mundos Internos existe un templo en donde ofician los 42 Jueces del Karma. Estos son los Cuarenta y dos Chacales. Se les llama así porque cubren su cabeza con una especie de máscara religiosa, que tiene la forma de cabeza de perro lobo o chacal. Estos Cuarenta y Dos Maestros son los de la Ley de la Compensación: La denominada Ley del KARMA.

Todos los males que hacemos a otros en pasadas reencarnaciones nos toca pagarlos en la próxima encarnación. No sólo se paga Karma por el mal que se hace sino también por el bien que se deja de hacer pudiendo hacerlo. El que tiene con qué pagar, paga y sale bien en sus negocios. El que no tiene con que pagar indudablemente tiene que pagar con dolor inevitablemente.

Dicen los Señores del Karma: Haced buenas obras para que pagues tus deudas. AL LEÓN DE LA LEY SE LE COMBATE CON LA BALANZA. Si el platillo de las malas acciones pesa más; entonces podemos poner buenas acciones en el platillo de las buenas acciones. Se dice: Aumenta el peso del platino de las buenas acciones para inclinar el platillo a nuestro favor. Así es como podemos cancelar las viejas deudas y evitarnos dolor.

Cuando una Ley Inferior es trascendida por una Ley Superior, la Ley Superior lava la Ley Inferior. Nuestros discípulos deben aprender a viajar en Cuerpo Astral, para visitar el Templo de los Señores del Karma. El Jefe de este Templo es ANUBIS.

La clave para viajar en Cuerpo Astral, es muy sencilla: El discípulo se acostará en su lecho y procurará dormirse tranquilamente. Luego el discípulo se levantara de su lecho en aquellos instantes en que esté dormitando y saldrá de su cuarto. Si el discípulo da un saltito con la intención de quedar flotando en el aire, entonces verá con asombro que flotará deliciosamente en el aire y que podrá trasladarse en cuerpo astral a cualquier lugar de la Tierra.

El discípulo puede ir en Cuerpo Astral al palacio de los Señores del Karma. En este Templo podrá arreglar sus negocios con los Señores del Karma. Cuando decimos negocios, nos estamos refiriendo a las deudas que tenemos pendientes con la Justicia Cósmica. Los Señores de la Ley también conceden crédito, pero todo crédito hay que pagarlo haciendo buenas obras en beneficio de la humanidad. Debemos aprender a salir en Cuerpo Astral, para arreglar personalmente nuestros negocios con los Señores del Karma. 

Cuando el hombre aprende a manejar su libro de cuentas, puede encausar mejor su vida. Así es como nos volvemos prácticos hermanos, en vez de estar teorizando es mejor asistir a los templos de Jinas, hablar con los Maestros cara a cara, verlos, tocarlos, hablar con los Elohim, los Prajapatis, y poder recibir las enseñanzas directas de labio a oído

Doctrina gnóstica develada por Samael Aun Weor


15 abril, 2026

En la raíz de la nariz

 

Raiz nariz buaEn la raíz de la nariz está la primera cámara del camino ígneo que va del entrecejo al corazón. Golpea fuertemente en las puertas de esa cámara, ¡oh ARHAT! Finas tentaciones te asaltan en el mundo del entendimiento cósmico.

Se te ofrecen riquezas, en oportunidades eróticas, con fines sublimes... Permaneced alerta, como el vigía en época de guerra, porque estas finas pruebas son peligrosas, ¡oh ARHAT! En la raíz de la nariz existe un campo magnético donde los átomos solares y lunares de nuestro sistema seminal hacen contacto.

Ese contacto, sólo es posible mediante la magia sexual, pues las fosas nasales están íntimamente relacionadas con la Iglesia Coxígea mediante los dos cordones ganglionares de nuestra médula espinal. Los Yoguis de la India, mediante el Pranayama y la castidad logran ese contacto de los átomos lunares y solares en la raíz de la nariz y en el Mulhadara.

El Akasha puro circula por el canal de Susumná y sus dos corrientes solar y lunar, hacen contacto en el campo magnético de la nariz cuando practicamos magia sexual intensamente. Estos son los tres aires vitales del cordón Brahmánico. Estos tres aires vitales los gobierna el ÍNTIMO por medio del poder de su voluntad.

Estos canales: solar y lunar, deben estar totalmente puros, para que las corrientes solar y lunar puedan circular libremente por sus cordones ganglionares, y para que el Akasha puro del canal de Susumná pueda fluir libremente por la columna espinal.

Por este motivo se prohíbe tanto a los Gnósticos, como a los Yoguis y Místicos toda fornicación. Los tres aires vitales, vigorizados por el poder de la voluntad, convierten en magos negros a los fornicarios y en magos blancos a los hombres santos y castos. Estos tres aires vitales, mezclados con la fornicación y con la eyaculación científica del curso de magia sexual de Parsival o de Omar Cherenzi Lind, convierten a los seres humanos en magos negros.

Durante el trance sexual, nuestra sustancia seminal desciende a su bolsa correspondiente... Al ser derramada esa sustancia seminal, perdemos millones de átomos solares Crísticos, que luego, mediante el movimiento de contracción genital, reemplazamos por millones de átomos demoníacos que ingresan al cordón Brahmánico, y si mediante la voluntad hemos vigorizado los tres aires vitales del Akasha puro, entonces la mezcla del Akasha con los átomos recogidos de los infiernos del hombre, resulta el despertar de la serpiente Luciférica, en forma negativa y demoníaca...

Con el despertar de los poderes Tántricos, el cuaternario inferior termina divorciándose de la divina TRÍADA y conviértese en un demonio perverso del abismo. Esta separación se realiza cuando se rompe el puente llamado Antarkarana, que conecta al cuaternario inferior con la divina TRÍADA. El ANTARKARANA se corresponde con el cordón umbilical del feto.

Con la magia sexual tenebrosa y negativa del mago negro Omar Cherenzi Lind y del traidor Parsival Krumm-Heller, se fortifican los tres aires vitales, que luego al mezclarse con los átomos satánicos recogidos de los órganos sexuales, después de la eyaculación Tántrica, se despierta la ígnea serpiente en forma negativa. Así es como los discípulos de Cherenzi y los discípulos del traidor Parsival, se separan de la divina TRÍADA y se convierten en demonios perversos. Desde Susumná, Idá y Pingalá, se establece un movimiento de circulación Akáshica que fluye por todo el cuerpo. El campo magnético de la nariz, es un campo de batalla y un puesto de vigilancia.

Los átomos defensores del organismo tienen allí sus puestos de vigilancia para impedir la entrada de átomos insolentes y malignos, que producen enfermedades. Los átomos transformativos y los átomos aspirantes de nuestro organismo, entran por ese campo magnético para ponerse bajo servicio del átomo NOUS del corazón.

Todo el proceso de las Grandes Iniciaciones se realiza en las secretas cámaras ardientes del canal de Susumná. Las cuatro grandes iniciaciones de Misterios Mayores son: SROTAPANNA, SAKRIDAGAMIN, ANAGAMIN, ARHAN. Estos son los cuatro senderos que conducen al NIRVANA. Empero, el ARHAN aunque sea un Adepto, todavía debe levantar su Quinta, Sexta y Séptima Serpiente de su divina TRÍADA eternal, para convertirse en un ARHAT de la "Niebla de Fuego". Estas son las siete Grandes Iniciaciones de Misterios Mayores.

Son siete serpientes que debemos levantar practicando magia sexual intensamente con la mujer, o mediante la fuerza del sacrificio de una abstención sexual total y definitiva, como la de aquellos Yoguis auténticos que siguen la senda de perfección, o como la de los místicos sublimes, Ramakrishna, Francisco de Asís o Antonio de Padua.

Los Maestros de la séptima escala ardiente, están ya tan solo a un paso de la raíz fundamental de su Jerarquía. Esta raíz fundamental de la Jerarquía Blanca se halla encerrada en el "BANIANO HUMANO". Este SER maravilloso es el Maestro de los Maestros de la Gran LOGIA BLANCA, SANAT KUMARÁ, el fundador del Colegio de Iniciados de la Fraternidad Universal Blanca.

Este es uno de los Cuatro Tronos de que habla la BIBLIA. Este Gran Ser, descendió a nuestra tierra a principios de la época Lemúrica, antes de la separación en sexos, para fundar el Colegio de INICIADOS de la Gran Jerarquía, y está encarnado en cuerpo físico desde ese lejano pasado, sin que la muerte tenga ningún poder sobre él. Vive en el Asia. El ARHAN que llega al mundo de la "Niebla de Fuego", está ya a un paso de las INICIACIONES, Octava y Novena de la "RAÍZ FUNDAMENTAL" de la Jerarquía. A estas cumbres se llega practicando magia sexual, o jurando abstención total y definitiva, y hollando la senda de la santidad perfecta.

El KARMA no es obstáculo para ello, porque nosotros podemos pagar todas nuestras deudas, sacrificando hasta nuestra última gota de sangre en favor de todos los seres humanos que pueblan toda la faz de la tierra. "He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga". "Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso". (Ver. 17, Cap. 5. JOB).

El que tiene capital con qué pagar, paga y sale bien en los negocios. Haz buenas obras para que pagues tus deudas. Cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior. Al León de la Ley se combate con la balanza. Así pues, el hombre puede romper sus cadenas a la hora que quiera, subir las siete escalas ardientes y convertirse en un Dragón de la sabiduría, entre la Niebla de Fuego.

El átomo primordial ANU, es el átomo más puro que entra, por el campo magnético de nuestra nariz, este átomo no puede ser multiplicado, en el estado pre-genético, ni primo-genético, es la suma total, omniabarcante, omnisciente, omnipresente, limitada y absolutamente divina. Sobre este átomo se fundamenta toda actividad atómica del campo magnético de la nariz y del Chakra MULADHARA.

FOHAT, selecciona los átomos que han de penetrar por nuestras fosas nasales. FOHAT combina los distintos elementos atómicos para nuestros fines divinales. Cada ser humano posee su FOHAT PROPIO; cada mundo cósmico posee su FOHAT propio, y la suma total de todos los FOHATS constituye un FOHAT Universal, el fuego universal de vida, cuyas inteligentes llamas combinan los elementos atómicos del espacio para fecundar la materia Caótica.

La madre duerme, aunque siempre está respirando. Cada átomo del Cosmos está condenado a incesantes diferenciaciones; sólo ANU no admite diferenciaciones. "El aliento del Padre-Madre sale frío y radiante, y se calienta y corrompe, para enfriarse de nuevo y ser purificado en el eterno seno del espacio interno". Todo respira. Todo fluye y refluye, todo exhala y absorbe. Todo fenómeno de respiración se funda en la respiración del Absoluto. El ABSOLUTO exhala y absorbe. Cada exhalación del ABSOLUTO es un Día Cósmico; y cada inhalación del ABSOLUTO es una Noche Cósmica.

Cuando el corazón de nuestro sistema solar comenzó a palpitar después de la gran Noche Cósmica, quedó repitiendo la exhalación y absorción del ABSOLUTO, dentro de sus siete centros LAYA, cuyas masas caóticas fueron fecundadas por FOHAT, para que del CAOS emanaran los siete mundos de nuestro sistema solar.

Esa respiración del ABSOLUTO se repite en el átomo, se repite en la hormiga, se repite en el águila y en el hombre. Todo fluye y refluye, todo va y viene, todo pulsa y repulsa con este ritmo de la respiración divina. Durante las primeras dinastías de los faraones del viejo Egipto, recibí yo la clave de la Magia Sexual, en el salón sagrado de una vieja pirámide calcinada por el sol del desierto. El Maestro, vestido con su blanca túnica, estaba de pie, junto a un vástago vertical que como símbolo, representaba el Phalo. Con esa voz sobria y austera de los viejos Hierofantes, me instruía detenidamente sobre los grandes misterios del sexo. Yo sentado en un sillón, escuchaba atento al Hierofante...

Luego, dirigiendo sus ojos penetrantes hacia mí, con voz recia y autoritaria, díjome: "Descúbrete el CHE-CHE-RE". Yo descubrí entonces mi órgano sexual, y el Maestro, de labio a oído, me comunicó el secreto indecible del Gran Arcano, que consiste en conectarse sexualmente con la mujer, y retirarse de ella sin eyaculación seminal, es decir, refrenando el acto. Luego Practiqué mi primer culto de magia sexual con la sacerdotisa, bajo la dirección del Hierofante. "Esto es maravilloso", exclamé.

Aquel que violaba el secreto indecible del Gran Arcano, era condenado a pena de muerte, se le cortaba su cabeza, se le arrancaba el corazón y sus cenizas eran echadas a los cuatro vientos. Al no ser derramado el semen, el deseo refrenado hace subir nuestra energía seminal llena de billonadas de átomos Crísticos, que iluminan con su luz y su esplendor los tres canales por donde circula el Akasha puro.

La mezcla de los átomos Crísticos, resultantes de nuestro semen transmutado en energía, al combinarse con el Akasha puro, despierta el Kundalini positivamente, y se abre paso hacia arriba, hacia Brahmarandra, a través de las treinta y tres cámaras de nuestra columna espinal; así es como se logra el ADEPTADO. Yo me eduqué a los pies de los grandes Hierofantes de las pirámides, y conocí la antigua sabiduría de los viejos sabios de los templos de Misterios... Por ello, cuando hoy en día veo a estos hombrecillos del siglo veinte fornicando místicamente, no puedo menos que sentir infinita piedad por ellos... El aliento Akáshico penetra por nuestras fosas nasales y desciende por nuestro cordón Brahmánico.

Cuando Akasha es reforzado por nuestra voluntad, y por la voluntad de las Jerarquías cósmicas, desciende desde arriba, desde el cielo de Urania, y se precipita en las profundidades de nuestra Caña, produciendo el sonido sibilante de la Sssss. Y al chocar el aliento Akáshico con las corrientes solar y lunar, y con los átomos Crísticos que componen el Kundalini, entonces el fuego sagrado sube una vértebra más, un cañón más, en su ascenso por los treinta y tres Cañones, hasta Brahmarandra.

Si el aliento Akáshico, reforzado por la voluntad, al descender por nuestro Cordón Brahmánico, en lugar de átomos crísticos encuentra átomos de fornicación, átomos satánicos recogidos de los infiernos del hombre con los movimientos de contracción genitales, que se suceden a la eyaculación seminal, entonces del choque de Akasha con los átomos satánicos, vendría el despertar del Kundalini en forma negativa, y un átomo satánico que reside en el Muladhara entraría en actividad controlando el Kundalini, haciéndolo descender desde el coxis hacia abajo, hacia los infiernos atómicos del hombre, para formar la famosa cola con que se ha representado a Satán.

Por la eyaculación seminal aconsejada por el mago negro Omar Cherenzi Lind, y por el extraviado y tenebroso Parsival Krumm-Heller, los órganos sexuales recogen por contracción genital, átomos satánicos del enemigo secreto, que, al intentar ascender hacia arriba, hacia Urania, son rechazados violentamente por el aliento Akáshico, que los precipita hacia abajo, hacia el Coxis, para despertar el Mulhadara negativamente, y hacer entrar en actividad a cierto átomo del enemigo secreto, el cual, ejerce entonces control sobre el Kundalini, dirigiéndolo hacia abajo, hacia mundos sumergidos de conciencia, formándose la famosa cola de los demonios. 

Así es como los discípulos de los magos negros se separan de la divina TRÍADA, formada por ATMAN - BUDDHI - MANAS y se convierten en personalidades tántricas del abismo. El Akasha no es el Éter, como muchos creen. El Akasha es la causa del sonido, la causa espiritual del verbo, el Anima-Mundi, lo Divinal, las Jerarquías divinas, cuyo aliento entra por el campo magnético de nuestra nariz.

En consecuencia, dicen las sagradas escrituras, que Dios sopló aliento de vida en la nariz de ADÁN, y le infundió alma viviente.  "Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente". (Vers. 7, Cap. 2: GENESIS).

Doctrina gnóstica develada por Samael Aun Weor Rosa Ígnea Capítulo 28  EL CAMPO MAGNÉTICO DE LA RAÍZ DE LA NARIZ