19 abril, 2026

La runa Gibur


Runa gibur 1Representa: sexo yoga, Maithuna, magia sexual, la alquimia sexual. Muy interesante resulta esta figura (llamada el Dios Mono Aullador, que se encuentra en el Templo 11 del sitio arqueológico de Copán en Honduras). Una pierna hacía abajo y otra hacia arriba, indicándonos la runa GIBUR. Lleva en la mano una especie de copa, marcada con la cruz tao. De la copa sale, una llama.

La simple figura nos indica por sí misma el trabajo en la novena esfera. La copa nos indica el depósito de mercurio de los sabios. La llama simboliza el azufre, el fuego que fecunda al mercurio para realizar laGran Obra. El rostro representa a un Bafometo maya. Un Bafometo con el cáliz en la mano izquierda; la mano derecha representa o indica la región del plexo solar. El trabajo en la novena esfera.

Claramente indica la runa GIBUR: generación, gnosis, la fuerza sexual. El cáliz representa al Yoni femenino, el principio eterno. Decir Bafometo es lo mismo que decir Lucifer del cual ya dimos una explicación en las páginas anteriores. En la Edad Media abundaban muchos las representaciones del Bafometo.

El Bafometo es el que da el impulso sexual, sin el cual es imposible la autorrealización íntima del Ser. Las ocho puertas indican las ocho grandes iniciaciones, que todo adepto tiene que recibir y calificar. También significan la estrella de ocho puntas.

Las seis gradas inferiores representan la indecisión para lanzarse a la eliminación del ego. Lucha terrible entre el amor y el deseo, misterios del Lingam-Yoni, la suprema afirmación y la suprema negación del Satán. Así como está representado el Bafometo, nos invita a entrar al templo, pero son muy pocos los que pueden entrar al templo de la sabiduría. Allí está un gran libro de la Madre Naturaleza, donde están escritas las leyes cósmicas. Raros son los que pueden abrir y estudiar el libro.

La prueba del santuario es muy terrible y los que la pasan reciben el anillo o sello de Salomón, donde se hallan representadas las fuerzas positivas y negativas del magnetismo universal. El sello de Salomón reúne el trabajo en la Gran Obra. Las seis puntas de la estrella son masculinas, las seis hondas entradas son femeninas. Total: doce rayos. Símbolo perfecto del sol central.

La runa GIBUR, en el macrocosmos, representa las incesantes evoluciones e involuciones de los siete cosmos. Sus brazos acodados: la incansable rotación terrestre y el movimiento renovador del jardín cósmico. En el plano físico representa al hombre con un brazo hacia el cielo y otro hacia la Tierra, es el martillo de Thor, productor de tempestades, hecho por los pigmeos de la Tierra para defenderse de los gigantes o fuerzas titánicas pro-cósmicas opuestas a la ley de la armonía universal. 

La runa GIBUR es un signo alquímico, cosmogónico y antropogónico, bajo siete claves de interpretación. En el México azteca significa el dios de la vida y lleva la svástica sobre la frente. Con los misterios de esta runa, magníficamente elaborada en las ruinas de Copán, se llega al nacimiento segundo. GIBUR: altar, Gíbraltar, alta magia.

Doctrina gnóstica develada por Samael Aun Weor  Los Misterios Mayas Capítulo 32 Descripción de la Runa Gibur. Otras Runas


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Advenimiento de Samael


Advenimiento del maestro samael aun weorSegún narración de los hechos. El V.M. Aun Weor se encontraba en la población de Ciénaga, Magdalena, Colombia situada a orillas del océano Atlántico, cuando recibió por medio de una experiencia interna la orden de trasladarse de nuevo a la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar donde había fundado el Sumum Supremum Sanctuarium y desde donde operaba como fuerza magnética para todo el planeta tierra una especie de Tibet occidental y desde donde se proyectó toda la difusión gnóstica para América y el mundo.

El día 26 de octubre de 1954, desde Ciénaga, Magdalena emprendieron su viaje por un atajo o camino más corto (siete horas) y al parecer la naturaleza se oponía fuertemente, pues presentaba una resistencia muy fuerte, desatando una copiosa? tempestad con vientos huracanados que rompían y trozaban los brazos y copas de los árboles.

Haciendo muy difícil avanzar en el camino, pues también los riachuelos crecieron. La oscuridad era más extensa y solo el resplandor que causaban los relámpagos permitía ver en el camino ya que estos alumbraban más que las lámparas de mano que portaban los acompañantes. Cerca de las doce de la noche arribaron a la casa de uno de los discípulos en donde descansaron para estar listos o prestos al acontecimiento del nuevo día. Memorable fecha, 27 de octubre del año 1954, fecha en que Aun Weor encarnaba a su Ser Interno Samael en el pesebre del mundo, su cuerpo físico, su bodhisattwa... 

Uno de los más trascendentales acontecimientos gnósticos de este final del siglo XX, y que forma parte de los orígenes de nuestra institución esotérica, es el advenimiento del Logos Samael. Se trata de la encarnación de un Cosmocrator en su dhyani-bodhisattwa, en este caso Samael en Aun Weor. El Maestro Aun Weor fue acostado sobre una mesa dura, se hizo una gran cadena alrededor de él, y al poco tiempo, tanto el Maestro Aun Weor como los participantes de aquella cadena, comenzaron a recibir ataques de todo tipo, entonces fue necesario que aquellos hermanos esgrimieran sus espadas para conjurar a las potencias del mal.

La ceremonia tardó 4 horas, y en el transcurso de ella el Maestro Aun Weor quedó como muerto, lo que llenó de terror a todos los presentes. Uno de los bodhisatvas presente describió en visión espiritual cómo se iluminó la montaña de la Sierra Nevada con la llegada del 5° Ángel del Apocalipsis, descendió de los Mundos Superiores en un bello carruaje.

Asistieron los Maestros de la Blanca Hermandad, y Samael impartió órdenes. Gran tensión nerviosa sacudía a todos, las fuerzas tenebrosas cubrieron con vendas negras a varios miembros de la cadena para que no pudieran ver ni traer recuerdos. Al fin, después de cuatro horas de luchas, se movió el cuerpo del Maestro y se obtuvo el Advenimiento de Samael.

Gran alegría sintieron todos los presentes, gritando simultáneamente ¡triunfamos! Música inefable se oía en los mundos internos, alegres campanas anunciaban el Advenimiento. Cuando el Maestro despertó, preguntó: "¿Dónde me encuentro?" y luego dijo: Me siento doble, ¿Qué me sucedió?" y se tentaba la cabeza. “ En mí se encarnó Samael, el logos planetario de Marte . Él mora en mi y yo moro en Él. El que a mi me escucha, escucha al que me envió. Yo soy Samael. 

Algo grandioso había sucedido en todo su Ser. Desde ese día sus discípulos le notaron una mayor lucidez en sus ideas y conceptos. Y así se ha ido contando de generación en generación, entre misioneros egresados de aquello que más tarde fue además un Centro de Capacitación de Misioneros Gnósticos. Hoy sabemos que el S.S.S. no opera físicamente, que pasó su centro de gravedad espiritual a los mundos superiores.

Por todas estas razones hoy celebramos en todos los Lumisiales Gnósticos esta magna fecha del 27 de Octubre, para que todos los pueblos de la Tierra, recuerden el Advenimiento del Nuevo Redentor, del Quinto Ángel del Apocalipsis, el Avatara de Acuario.  V.M. Samael Aun Weor, genio de la fuerza y regente del planeta Marte. Tal acontecimiento ocurrió el día 27 de Octubre de 1954, ocho años antes de la entrada de la era de Acuario, y se verificó en el SUMUM SUPREMUM SANCTUARIUM de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, Suramérica. 

Algunos testigos relatan que el día 27 de octubre se reunieron con el Maestro Aun Weor los hermanos del Templo y algunos bodhisatvas de maestros, entre los cuales se recuerdan los siguientes: Joani, Paconder, Sum Sum Dum, Safragarata, Pavoni, Andrés, Litelantes, Kefren, Jonás, Mon, Zancario Correnza, Tarom y otros.

Editado por jesusagrario

Primer aniversario de mi natalicio Espiritual 27 de Octubre de 1955. Amados discípulos: Hoy se cumple el primer aniversario de mi natalicio Espiritual. En estos instantes estoy organizando el Movimiento Gnóstico Salvadoreño. Nuestra bandera Gnóstica ondea victoriosa en Panamá, Costa Rica y El Salvador. Hemos logrado grandes victorias, y nuestras fuerzas Crísticas avanzan en todos los frentes de batalla. 

Después de haber recibido mi real Ser, me enteré de que las Siete Columnas del Templo de la Sabiduría son dobles. Existen 7 Serpientes de Fuego y 7 Serpientes de Luz. Ya había levantado mis 7 Serpientes de Fuego. Ahora estoy levantando mis siete serpientes de luz. Afortunadamente ya levanté la del cuerpo físico, y sólo aguardo una Gran Iniciación Cósmica. Después seguiré con la del Etérico, y así sucesivamente el Cristo interno resplandecerá totalmente en sus siete vehículos. Así es como nos convertimos en Cristos. Así es como el Maestro interno se absorbe en su Bodhisattva totalmente.

Así pues, Yo Samael, uno de los siete Espíritus ante el Trono, he encarnado en mi Bodhisattva para hacer la Gran Obra del Padre. La primera Raza estuvo dirigida por Gabriel; la segunda por Raphael; la tercera por Uriel; la cuarta por Michael y la quinta, que es la nuestra, está dirigida por Samael. Me he reencarnado ahora para iniciar la Era Acuaria de la Raza Aria. Mis predecesores también se reencarnaron en sus épocas correspondientes. 

En la Sexta Raza se reencarnará Zachariel y en la Séptima Orifiel. Estos son los 7 ángeles que tocan las 7 trompetas al final catastrófico de cada una de las 7 Razas. Leed esta noche los capítulos 8 y 9 del Apocalipsis. Yo soy el quinto ángel, la Estrella que cayó del Cielo en la tierra, y que tiene la llave del pozo del abismo. Meditad en los 12 primeros versículos del Capitulo 9 del Apocalipsis. Yo Soy el jinete del Capitulo 19 del Apocalipsis, y el ángel que tiene la llave del abismo y una grande cadena en su mano, tal como está escrito en los primeros 3 versículos del Capitulo 20 del Apocalipsis.

Esta noche consultad las Sagradas Escrituras. Yo como Bodhisattva rodé a través de los siglos, preparándome para este instante. Así pues, estamos cumpliendo una gigantesca misión. Recibid los efluvios de mi corazón, y que la Paz sea con vosotros. 

SAMAEL Doctrina de la Logia Blanca


Las 7 Iglesias

 

Las siete iglesiasEl hombre es un trío de cuerpo, Alma y Espíritu. Entre el Espíritu y el cuerpo existe un mediador. Este es el Alma. Los gnósticos sabemos que el Alma está vestida con un traje maravilloso.

Ese es el Cuerpo Astral. Ya sabemos, por nuestros estudios gnósticos, que el Astral es un doble organismo dotado de maravillosos sentidos internos.

Los grandes clarividentes nos hablan de los siete chacras y el señor Leadbeater los describe con lujo de detalles. Estos chacras son realmente los sentidos del Cuerpo Astral. Dichos centros magnéticos se encuentran en íntima correlación con las glándulas de secreción interna.

En el laboratorio del organismo humano existen siete ingredientes sometidos a un triple control nervioso. Los nervios, como agentes de la ley del triángulo, controlan al septenario glandular. Los tres controles nerviosos diferentes que interactúan entre sí, son los siguientes: 

Primero, el sistema nervioso cerebro-espinal, agente de las funciones conscientes. 

Segundo, sistema nervioso gran simpático, agente de las funciones subconscientes, inconscientes e instintivas. 

Tercero, sistema parasimpático o vago, quien colabora frenando las funciones instintivas, bajo la dirección de la mente.

En el sistema cerebro-espinal es el trono del Espíritu Divino. El sistema gran simpático es el vehículo del Astral. El vago o parasimpático obedece las órdenes de la mente. Tres rayos y siete centros magnéticos son la base para cualquier cosmos, tanto en lo infinitamente grande, como el lo infinitamente pequeño. “Tal como es arriba es abajo”.

Las siete glándulas más importantes del organismo humano constituyen los siete laboratorios controlados por la ley del triángulo. Cada una de estas glándulas tiene su exponente en un chacra del organismo. Cada uno de los siete chacras se haya radicado en íntima correlación con las Siete Iglesias de la médula espinal. La siete Iglesias de la espina dorsal controlan los siete chakras del sistema nervioso gran simpático.

Las siete iglesias entran en intensa actividad con el ascenso del Kundalini a lo largo del canal medular. El Kundalini mora en los electrones. Los sabios meditan en él; Los devotos lo adoran y en los hogares donde reina el Matrimonio Perfecto se trabaja con él prácticamente. El Kundalini es el fuego solar encerrado en los átomos seminales, la sustancia electrónica ardiente del sol que cuando es liberada, nos transforma en dioses terriblemente divinos.

Los fuegos del corazón controlan el ascenso del Kundalini por el canal medular. El Kundalini se desarrolla, evoluciona y progresa de acuerdo con los méritos del corazón. El Kundalini es la energía primordial encerrada en la Iglesia de Efeso. Esta Iglesia se encuentra dos dedos sobre el ano, y dos dedos debajo de los órganos genitales....

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18 abril, 2026

Los muchos egos o agregados psicológicos

 

Egos gulaDiversas escuelas de tipo pseudo-esotérico enfatizan la idea descabellada de un Yo doble: el primero lo califican de Yo superior; al segundo se le denomina Yo inferior. Nosotros decimos que superior e inferior son dos secciones de una misma cosa.

Mucho se ha hablado sobre el Alter-Ego y hasta se le alaba y se le deidifica considerándosele divino. En nombre de la Verdad se hace indispensable decir que Yo superior e inferior son dos aspectos del mismo Ego, y que por lo tanto alabar al primero y subestimar al segundo resulta, fuera de toda duda, algo incongruente.

Nosotros hacemos una diferenciación correcta entre lo que es el Yo y lo que es el Ser. Podría objetársenos que tal diferenciación no es más que otro concepto emitido por el intelecto. Nosotros nos basamos en experiencias propias directas.

Conocemos muy bien las diversas formas de intelectualización que existen y que ustedes tienen sus escapatorias; el deseo de hacer resaltar todo lo que tenga sabor a Ego. Es claro que el Ego no tiene ganas de morir y que quiere continuar en alguna forma; exquisitamente sutil sí, no en las formas densas y groseras. A nadie le puede gustar ver su querido Ego, Yo, reducido a polvareda cósmica así porque sí, porque un fulano cualquiera lo dijo en una sala de conferencias. Es apenas normal que el Ego no tenga ganas de morir y que busque filosofías consoladoras que le prometan un rinconcito en el cielo, un puesto en los altares o un más allá lleno de infinita felicidad.

Es necesario que comprendamos que todo en este mundo en donde vivimos pasa, las ideas pasan, las personas y las cosas pasan. Lo único estable y permanente es el Ser.

D. Maestro, ¿de qué sustancia están hechos los agregados psíquicos?

M. El animal intelectual equivocadamente llamado Hombre, todavía no posee una mente individual, no la ha creado, no la ha formado. La mente (el Manas, la sustancia mental) está desprovista de individualidad, posee diversas formas, se halla constituida en forma de agregados psíquicos, los cuales no son desconocidos por el budismo esotérico. Todos esos múltiples yoes pendencieros y gritones que en su conjunto forman el mí mismo, están constituidos por sustancia mental más o menos condensada. Es este el motivo por el cual nosotros cambiamos continuamente de opinión (Ejemplo del vendedor de bienes raíces). El yo que jura amor eterno a una mujer, mañana es desplazado por otro que nada tiene que ver con el juramento, y entonces el sujeto se retira dejando la mujer decepcionada. Vean ustedes lo que son las infinitas formas de la mente y de qué manera controlan los centros capitales del cerebro y cómo juegan con la máquina humana.

D. Maestro, en este planeta los yoes hacen la vida llevadera; si los disolvemos, ¿no sería nuestra vida muy aburrida?

M. La auténtica felicidad estriba en la revalorización del Ser. Es incuestionable que cada vez que el Ser pasa por una revalorización íntima, experimenta la auténtica felicidad. Desafortunadamente, nosotros confundimos el placer con la felicidad y gozamos bestialmente con el alcohol, drogas, adulterio, juegos, etc. El límite del placer es el dolor y toda forma de goce se transforma en dolor. Obviamente, la eliminación del Ego revaloriza al Ser, dando como resultado la auténtica felicidad.

D. Maestro, ¿es inaplazable la formación de un Cuerpo Mental para no tener muchas mentes?

M. Ciertamente el animal intelectual no posee mente individual; en vez de una mente tiene muchas mentes. Crear el Cuerpo Mental y disolver el Ego es urgente cuando se quiere la auténtica revalorización del Ser.

D. Maestro, ¿será posible que una persona que regala dinero a la iglesia, que lee la Biblia, que hace obras de caridad y demás virtudes, tenga yoes?

M. El yo se disfraza de santo, de mártir, penitente, buen esposo, etc. Muchas personas virtuosas poseen agregados psíquicos. Recuerden ustedes que hay mucha virtud en los malvados y mucha maldad en los virtuosos. Entre la cadencia y los perfumes del Templo se esconde el delito; los criminales más abyectos asumen poses pietistas, semblanzas de mártir, etc. En el Abismo hay muchos místicos y anacoretas que creen que van muy bien.

D. Maestro, ¿dónde queda el valor espiritual que tienen las buenas intenciones de un sincero que vive equivocado?

M. Recuerden que el camino que conduce al Abismo está empedrado de buenas intenciones. “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Los malvados de todas las épocas han tenido muy buenas intenciones: Hitler, lleno de magníficas intenciones, atropelló a muchos pueblos y por su culpa murieron millones de personas. El verdugo que ejecuta una orden injusta, lleno de magníficas intenciones, asesina a sus semejantes. No debemos olvidar a la Santa Inquisición; entonces inquisidores con magníficas intenciones condenaron a muchos infelices a la hoguera, el potro, etc. Lo importante son las buenas obras y no las buenas intenciones. Los resultados son los que hablan; de nada sirven las buenas intenciones si los hechos son desastrosos.

D. ¿Cuál es el procedimiento para liberarse de los defectos?

M. Es urgente e inaplazable analizar y aniquilar el Ego en forma voluntaria y consciente. En relación con las personas, los defectos escondidos afloran espontáneamente, y si nosotros nos encontramos en estado de alerta percepción, alerta novedad, entonces vemos tal cual son en sí mismos. Defecto descubierto debe ser sometido al análisis, a la meditación, con el propósito de ser comprendido. No basta comprender el defecto, es necesario llegar a su honda significación; cualquier destello de Conciencia puede iluminarnos y en milésimas de segundo captar el hondo significado del defecto.

Eliminación es diferente; alguien podría haber comprendido un defecto y hasta haber penetrado en su honda significación y no eliminarlo, esto es indispensable para quedar libre de los defectos.

El Ego personal es una suma de yoes. El animal intelectual es una máquina controlada por “Yoes”; éstos son los “Diablos Rojos” citados en el “Libro de los Muertos” del antiguo Egipto. Es indispensable saber que lo único digno que llevamos dentro es la Esencia; desafortunadamente ésta en sí misma está dispersa aquí, allá y acullá, enfrascada entre cada uno de los diversos yoes.

Tratándose de comprender fundamentalmente cualquier defecto de tipo psicológico, debemos sincerarnos con nosotros mismos; desafortunadamente, la mente siempre busca excusas para justificar los errores. Es necesario autoexplorarnos para autoconocernos profundamente. Cualquier error es polifacético y se procesa en las 49 regiones de la mente.

El gimnasio psicológico es indispensable y éste es la vida; en la interrelación humana, en la convivencia con nuestros semejantes, existen infinitas posibilidades para autodescubrirnos, empero es obvio que la autovigilancia debe siempre procesarse de momento en momento. La disolución del Ego se precipita si sabemos aprovechar hasta el máximo las peores circunstancias, ellas nos ofrecen las mejores oportunidades. El control de los defectos íntimos es superficial y está condenado al fracaso. Es necesaria la eliminación de nuestros defectos; con ello establecemos en nuestra Conciencia cimientos adecuados para el recto actuar. Comprensión es lo primero, Eliminación es lo segundo.

Lo que hace bello y adorable a todo niño es su Esencia; ésta constituye en sí misma su verdadera realidad. El normal crecimiento de la Esencia se lleva a cabo hasta los cinco primeros años; para que siga creciendo, algo muy especial debe pasar, esto es el trabajo sobre sí mismo. El desarrollo de la Esencia es únicamente posible a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.

Debemos saber nosotros que tenemos dentro de sí mismos eso que se llama Ego, yo, etc., y que dentro se encuentra embotellada la Esencia y esto es lamentable. Disolver el yo es indispensable; éste es el verdadero sentido del trabajo sobre sí mismo, pues nunca podríamos libertar la Esencia sin desintegrar previamente al yo psicológico. A medida que los agregados psíquicos se van desintegrando, se emancipa y crece armoniosamente la Esencia. Es incuestionable que cuando el yo psicológico muere, resplandece la Esencia, ella nos confiere belleza y la verdadera felicidad y los poderes de que ella es poseedora.

El mamífero intelectual no posee una individualidad definida; esta falta de individualidad es la causa de tantas amarguras. Nuestro cuerpo físico es una unidad completa y trabaja como un todo orgánico, a menos de estar enfermo; pero la vida interior del humanoide en modo alguno es una unidad psicológica; nos falta organización psicológica en el fondo íntimo de cada uno de nosotros. El humanoide no tiene un “Yo” permanente, sino una multitud de diferentes yoes infrahumanos y absurdos. El pobre animal intelectual es semejante a una casa en desorden, en donde en vez de un amo existen muchos criados que quieren siempre mandar y hacer lo que les viene en gana.

El mayor error del pseudo-esoterismo es suponer que se posee un yo inmutable y permanente sin principio ni fin. Si esos que así piensan despertaran Conciencia por un instante, podrían evidenciar su propia multiplicidad. Pensar que si una persona se llama Luis es siempre la misma, es absurdo; ninguna persona es siempre la misma, pues, constantemente se cae en contradicciones y cambios.

Cuando el yo quiere continuar aquí y en el más allá, se autoengaña con el falso concepto de un yo divino e inmortal. Ninguno de nosotros tiene un yo permanente y ni siquiera poseemos legítima individualidad. Si pensamos en cada yo como una persona diferente, podemos asegurar en forma enfática lo siguiente: “dentro de cada persona que vive en el mundo, existen muchas personas”. Cada una de estas personas lucha por la supremacía, quiere ser exclusiva y cree ser el todo, aunque sólo sea una pequeña parte. No podremos jamás conocernos a sí mismos sin la Autoobservación. En tanto un sujeto siga considerándose uno, es claro que cualquier cambio interior es más que imposible.

Reflexionando un poco sobre las diversas circunstancias de la vida, bien vale la pena comprender seriamente las bases sobre las cuales descansamos. Una persona descansa sobre una posición, otra sobre el dinero, etc. Lo más curioso, ya seamos ricos o mendigantes, es que necesitamos de todos y vivimos de todos, aunque estemos inflados de orgullo. Dentro de todo esto, nos creemos muy fuertes y somos espantosamente débiles. Es urgente Autoobservarse, de momento en momento, con el propósito de conocer claramente los fundamentos sobre los que descansamos; cuando uno descubre aquello que más le ofende en un instante dado, entonces descubre las bases sobre las cuales descansa psicológicamente.

Uno se asombra ante el espectáculo de un incendio; entonces las personas desesperadas se apoderan de las cosas más inverosímiles; son personas apegadas a esas cosas que no tienen la menor importancia; esto equivale a estar en estado de absoluta inconsciencia. Lo más grave de nuestra tragedia es que uno se piensa que está pensando, siente que está sintiendo, cuando en realidad es otro el que en un momento dado piensa con nuestro martirizado cerebro y siente con nuestro dolorido corazón. Cuántas veces creemos estar amando y lo que sucede es que otro “Yo” dentro de sí mismo, lleno de lujuria, utiliza el centro del corazón.

A medida que uno trabaja sobre sí mismo, va comprendiendo cada vez más y más la necesidad de eliminar radicalmente de su naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables. Son las peores circunstancias de la vida, las situaciones más críticas, los hechos más difíciles, los más propicios para el autodescubrimiento íntimo. Si uno en vez de perder la cabeza, identificarse, fascinarse con las cosas de la vida, se acordase de sí mismo, descubriría con asombro ciertos “Yoes” de los cuales jamás tuvo ni la más mínima idea, sospecha.

El sentido de autoobservación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano; autoobservándose de momento en momento, tal sentido se desarrollará en forma progresiva; a medida que el sentido de autoobservación prosiga su desarrollo mediante el uso continuo, nos iremos haciendo cada vez más capaces de percibir en forma directa aquellos “Yoes” sobre los cuales jamás tuvimos dato alguno relacionado con su existencia, y descubrimos que cada uno de ellos tiene características psicológicas inconfundibles, mediante las cuales aprehendemos, atrapamos intuitivamente su naturaleza íntima.

En principio el esoterista no sabe por dónde empezar, siente la necesidad de trabajar sobre sí mismo, pero se halla completamente desorientado. Aprovechando los momentos más difíciles, los instantes más adversos, descubrimos nuestros defectos sobresalientes y que debemos desintegrar urgentemente. Antes de acostarnos conviene que examinemos los hechos ocurridos en el día. Recordemos que en esoterismo, bueno es todo lo que está en su lugar, malo es todo lo que está fuera de lugar. ¿Qué dirías de un varón manso y tolerante que estuviese bendiciendo a una cuadrilla de asaltantes que intentasen violar a su mujer e hijas? ¿Qué opinaríais de un hombre servicial que en un instante dado prestase un puñal al asesino? El delito se disfraza de santo, usa las mejores virtudes, se presenta como mártir. Dentro del perfume de la plegaria, también se esconde el delito.

Ver tales creaciones, observar esas monstruosidades del infierno, dentro de las cuales se encuentra embotellada nuestra mismísima Conciencia, se hace posible con el desarrollo progresivo del sentido de la autoobservación. Mientras tengamos esas aberraciones dentro, seremos una abominación, aunque nos creamos bellos o justos y hasta nos quejemos de la ingratitud de las demás personas y gritemos que no nos entienden. El sentido de autoobservación nos permite ver claramente al yo que estamos disolviendo y los resultados patéticos y definidos del trabajo interior. Resulta interesante observar cómo tales bestias van perdiendo tamaño y por último se desintegran, liberándose la esencia que estaba embotellada en ese defecto. Todo esto implica, naturalmente, sucesivos trabajos de fondo, siempre continuos, pues ningún yo puede ser desintegrado jamás instantáneamente.

En tanto no se haya producido la desintegración psicológica de todas esas abominaciones, ambiciones, envidia, etc., aún cuando nos creamos personas honradas, honorables, sinceras, caritativas, hermosas en el interior, etc., obviamente, no pasaremos de ser más que sepulcros blanqueados, hermosos por fuera, más por dentro llenos de asqueante podredumbre. Son muchas las personas que suponen que, mediante las buenas intenciones, es posible llegar a la santificación. Obviamente, mientras existan agregados psicológicos en nuestro interior, bajo el fondo de una mirada piadosa y de un rostro venerable, no podrá haber santificación.

En psicología revolucionaria se nos hace evidente la necesidad de una transformación radical, y ésta sólo es posible declarándonos a sí mismos una guerra a muerte, despiadada y cruel. No existiendo una verdadera individualidad en nosotros, resulta imposible que haya continuidad de propósitos. Lo que un yo determinado afirma en un instante, no puede revestir ninguna seriedad debido al hecho concreto de que cualquier yo puede afirmar exactamente lo contrario en cualquier momento; lo más grave es que hay personas que afirman enfáticamente ser siempre las mismas. El sujeto en sí no es más que una máquina que tan pronto sirve de vehículo a un “Yo” como a otro.

Obviamente, si uno no lucha contra la vida, ésta se lo devora, y son raros los aspirantes de verdad que no se dejan tragar por la vida; si no trabajamos sobre nosotros mismos, involucionamos y degeneramos, pues, no es posible que el verdadero Hombre surja mediante la Ley Mecánica Evolutiva, ya que esta Ley tiene su contraparte la cual es la Involución. Se Evoluciona hasta cierto punto perfectamente definido y luego viene el proceso Involutivo; a toda subida le sucede una bajada y viceversa.

Dentro del animal intelectual existen gérmenes o semillas que, convenientemente desarrolladas, nos convierten en verdaderos Hombres; para eso es necesario un ambiente adecuado, pues, es bien sabido que la semilla en un medio estéril no germina, se pierde.

Si queremos verdaderamente la unión con la Divinidad necesitamos con urgencia una verdadera revolución de la Conciencia. La revolución de la Conciencia tiene tres factores básicos que son los siguientes: Morir, Nacer, Sacrificio por la Humanidad. Vamos a estudiar qué es lo que debe morir en nosotros, qué es lo que debe nacer y por qué debemos sacrificarnos por la humanidad, por los demás.

Es urgente saber que el yo es un conjunto de entidades que goza de cierta autoindependencia. Estos yoes riñen entre sí y la mente es el campo de batallas. Cada uno de ellos se proyecta en los distintos niveles de la mente, tratando de satisfacer sus instintos animales, alimentándose de nuestros principios vitales. El yo que hoy jura amor eterno a una mujer, mañana la odia. Dentro del hombre surgen contradicciones constantemente, ésta es la causa de que el hombre no es Hombre todavía, es tan sólo un animal intelectual. El animal intelectual no tiene Alma, su Alma está fraccionada. Cuando el yo muere, el Alma se libera y es entonces cuando el hombre puede tener verdadera continuidad de propósitos, un verdadero centro permanente de Conciencia. Sólo en un Hombre con Alma, no existen las internas contradicciones. Sólo donde no existen las internas contradicciones hay verdadera paz interior.

El yo psicológico gasta torpemente el material psíquico en explosiones de ira, codicia, envidia, lujuria, etc. Eliminar el yo es una tarea difícil. El yo se disuelve a base de rigurosa comprensión. La convivencia con el prójimo, el trato con las gentes, es el espejo donde podemos vernos de cuerpo entero. En el trato con las personas, nuestros defectos afloran, y si estamos vigilantes entonces los vemos. Todo defecto debe ser primero analizado y luego comprendido con el corazón. Cuando un defecto es comprendido en todos los niveles de la mente, se desintegra su elementario correspondiente, es decir, muere un pequeño yo. Cada vez que muere un defecto nace un su lugar algo nuevo, una virtud, un poder del Alma, una Verdad, etc., etc.

Es urgente pasar por la muerte mística, es necesario fabricar Alma, es indispensable sacrificarnos por la humanidad, hay que dar la vida por nuestros semejantes. El matrimonio perfecto tuvo un principio, y por esto también tiene un fin. El dolor es el resultado de nuestros propios errores; cuando uno comete un error, el fruto es el dolor. Cometemos errores porque somos imperfectos; somos imperfectos porque tenemos el yo dentro. Cuando el yo desaparece adviene a nosotros la auténtica y verdadera felicidad.

Doctrina Gnóstica develada por Samael Aun Weor, corresponde al Temario Gnóstico



17 abril, 2026

Biografía de arnolda Garro la Maestra Litelantes


LitelantesBiografía de La V.M. Maestra Litelantes 1920-1998. Es muy difícil penetrar en la enigmática personalidad de la Venerable Maestra Litelantes. El único que verdaderamente la conoció fue su esposo, y ciertamente, El nos habló sólo un poco sobre su misteriosa Sacerdotisa.

Es basado en los detalles de las obras del maestro, en las palabras esclarecedoras de su Secretario, Señor Alfredo Dosamantes y en entrevistas hechas por algunos de los estudiantes más allegados a ella, que nos tomaremos la libertad de especular el paso de esta Gran Maestra.

SU ORIGEN: Arnolda Garro nació un 6 de Octubre de 1920 en Colombia en una familia muy humilde. De la numerosa familia (diez hijos) Arnolda fue la morenita y ciertamente la comparaban desventajosamente con sus hermanos más claros o rubios, incluso.

Desde muy pequeña Litelantes tenía un excepcional talento y grandes poderes de percepción que la hacían destacar entre sus compañeras de estudio; no necesitaba casi leer texto alguno, porque con sólo poner atención se le grababan en su memoria las clases que impartían los profesores; poseía una admirable memoria fotográfica.

A pesar de su corta edad, era la más sobresaliente de su familia, tanto para negociar, hablar y administrar las cosas, asombraba a todos por su elocuencia y brillante inteligencia. Fue una niña completamente precoz, su madurez psicológica y espiritual se anticipaba asombrosamente a su edad. Decía que quería ser abogada para no dejarse de nadie y que además no se casaría, que viviría siempre soltera.

Pero cierto día, durante una comida familiar al aire libre, bajo unos árboles departían los Garro, y precisamente sobre ella cayó un gusanito de los árboles, que se alojó en su cabecita. Como era de los que barrenan, infortunadamente no fue posible impedir que la lastimara, de suerte que le produjo una fuerte infección en la cabeza, y en esos tiempos ni siquiera se conocía la penicilina. Ella contaba que desde entonces no le creció mucho el pelo, que antes de su enfermedad le llegaba hasta la cintura. Fue muy penosa la enfermedad que le sobrevino, pues le salían grandes cantidades de pus y su salud en general se agotó rápidamente.

Los médicos no pusieron ningún remedio a su desesperante enfermedad, pero una amiga de su mamá le comentó que había una solución: que durante la misa hiciera una oración al momento de la consagración, y al elevarse la unción que ella la viera, que no agachase la cabeza; además, se debían hervir las flores que se llevarán a la Iglesia exprofeso y con el agua lavarle la herida. Se siguió la receta espiritual y milagrosamente sanó, pero desafortunadamente ya no pudo continuar sus estudios, pues no asimilaba las clases, así que no tuvo la suerte de concluir la primaria.

En cierta ocasión, cuando la Maestra recordaba esta triste experiencia, decía que de no haber sido por esa enfermedad ella hubiese sido abogada, que le dolía mucho no saber Derecho cuando falleció el Abuelo, cuando los dizque discípulos del Maestro se quisieron quedar con todo: libros, derechos de autor, instituciones, hasta la casa donde el Maestro murió para hacer un museo en ella....

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