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28 enero, 2026

Los principios de la alquimia; Sal, Azufre y Mercurio.

 

Sal azufre y mercurioLos principios de todos Los metales son: la Sal, el Mercurio y el Azufre. El Mercurio solo, o el Azufre, o la Sal sola, no podrían dar origen a los metales, pero unidos dan nacimiento a diversos metales minerales. 

LA SAL es la sustancia de todas las cosas, el principio y fin de todo lo existente. Recordemos la frase de Jesús, el Gran Kabir: Vosotros sois la Sal de la Tierra La Sal obra sobre el Azufre y el Mercurio, y estos últimos la hacen volátil como ellos. La Sal, en compensación, los coagula y los fija. La Sal, diluida en un licor adecuado, disuelve a su vez cosas sólidas y les da consistencia. La Sal disuelve nuestros metales, para elaborar con ellos el “NIÑO DE ORO” de la Alquimia Sexual. 

EL AZUFRE, en su estado oculto y sutil, es el FUEGO; en su estado visible y sólido, es un principio gaseoso y aceitoso que une, indisolublemente, a la Sal y al Mercurio.  El Azufre, secuencialmente, tiene parte de la solidez de la Sal y parte de la volatilidad del Mercurio.EL MERCURIO es un licor espiritual, aéreo y raro. 

El Mercurio es el águila voladora de la Filosofía, el Mercurio es nuestro CAOS, el Mercurio es nuestro ENS-SEMINIS. Desde un punto de vista meramente físico, la SAL se encuentra en la orina y en el sudor, el AZUFRE abunda en las grasas y en las axilas, y el MERCURIO en la sangre, en la médula, en el humor acuoso, los huesos, los músculos, etc. 

Es, pues, lógico, que nuestra Piedra Filosofal debe tener inevitablemente estos tres principios. El FUEGO es el Azufre de la Alquimia; el Mercurio es el Espíritu de la Alquimia; la Sal es la maestría de la Alquimia. 

Para elaborar el Elixir Rojo y el Elixir Blanco, necesitamos inevitablemente de una sustancia donde la Sal, el Azufre y el Mercurio se hallen totalmente puros y perfectos, porque la impureza y la imperfección de los compuestos se vuelve a encontrar en el compuesto. Empero, como a los metales no se les puede agregar sino sustancias extraídas de ellos mismos, es lógico que ninguna sustancia extraña pueda servirnos, por lo tanto dentro de nosotros mismos tiene que encontrarse la materia prima de la Gran Obra.

Nosotros perfeccionamos esa sustancia según arte y es el Fuego Sagrado de nuestro laboratorio orgánico. Esta sustancia semi-sólida, semi-líquida, tiene un Mercurio puro, claro, blanco y rojo, y un azufre semejante. Además posee esa sustancia dos clases de sal: una fija y una volátil. Esta materia prima de la Gran Obra, es el Semen de nuestras glándulas sexuales.

Con nuestra ciencia y mediante el FUEGO, transformamos esta maravillosa sustancia, para que al final de la obra, sea millones de veces más perfecta. Con esta maravillosa sustancia elaboramos el Elixir Rojo y el Elixir Blanco. 

Samael Aun Weor Tratado de Alquimia Sexual Capítulo 2º  Speculum Alchemle 

Videos de Alquimia doctrina develada por Samael Aun Weor 

El Mercurio, es el Alma Metálica de las secreciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. El Azufre es el Fuego; el Fuego que tiene que liberarse de sus prisiones para fecundar al Mercurio y mezclarse con la Sal. Los trabajos de la NOVENA ESFERA suelen ser muy delicados. Sal, Azufre y Mercurio, juntos, constituyen el AZOE, o mejor dijéramos, el VITRIOL: “Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”; visita el interior de la Tierra, que rectificando hallarás la Piedra Oculta, es decir, la Piedra Filosofal.

Samael Aun Weor. Libro: Revelaciones Gnósticas sobre el Bautismo.

La sal es la sustancia de las cosas, y el principio fijo de todo lo existente. La sal obra sobre el azufre y el mercurio, y estos últimos la hacen volátil como ellos. La sal en recompensa los coagula y los fija. La sal disuelta en un licor adecuado, disuelve las cosas sólidas y les da consistencia. La sal da forma de perfección al Niño de Oro de la Alquimia Sexual. La sal disuelve nuestros metales para elaborar con ellos el Niño de Oro de la Alquimia Sexual.

La sal volátil prepara la laringe para el Verbo de Oro. La sal disuelve y coagula todas las cosas. La tierra es de la naturaleza de la sal, y por ello se disuelve en el agua, y se coagula en el agua. Los continentes salen de las aguas saladas de la mar, y vuelven al mar. Nuestra tierra filosófica, es decir, nuestro cuerpo humano, debe reducirse a las sales seminales, para elaborar con esas sales el Niño de Oro de la Alquimia Sexual. 

La sal está contenida en el esperma sagrado y se sublima con las transmutaciones.

Samael Aun Weor Recordemos, finalmente, que todos los libros de Alquimia están escritos en clave, y el que no conozca la clave de la Magia Sexual no puede entenderlos. 

Los tres principios de la alquimia; Azufre, Mercurio y Sal (la Tria Prima de Paracelso) representan las bases fundamentales de toda materia y los componentes del ser humano: alma, espíritu y cuerpo, respectivamente.Reddit varios

Esta trinidad simbólica busca el equilibrio; el Azufre representa el principio activo, la energía, la combustibilidad y la voluntad. Es la fuerza interior que motiva el cambio.

El Mercurio es el agua, representado en nuestras energías creadoras, Simboliza la mente, la conciencia, la fluidez, la volatilidad y la mediación entre los opuestos. Se considera el "alma" o "metal amorfo" que une a los demás.

La Sal representa la materia física, la estabilidad, la solidez y la fijación. Es el medio de la unión entre el Azufre y el Mercurio. En la alquimia práctica, la interacción de estos tres principios permite la transmutación y la creación de la Piedra Filosofal, uniendo lo volátil con lo fijo.  ¡Visitanos en Reddit!




10 diciembre, 2025

La sal de la tierra

 


Vosotros sois la sal de la tierraVosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo” (Mateo 5:13-16)“Entre las ovejas del Cristo” que habitan en diferentes rediles, debemos retro-alimentarnos mutuamente para afrontar los retos que nos impone este Kali Yuga. 

Conocer lo bueno de lo aparentemente malo y lo malo de lo aparentemente bueno, es esencial para saber actuar en consecuencia.  

Hoy más que nunca necesitamos Sed mansos como palomas pero astutos como serpientes( Mateo 10,16) para mantener la calma, no tener miedo, confiar en el Ser y saber superar con valentía este karma mundial, aprovechando el callejón sin salida para que la Divina Madre, que hizo un trato con nuestro amado Maestro, nos bendiga con la muerte iniciática.

Los gnósticos tenemos que reforzar nuestro trabajo personal en la confianza de que nuestro Bendito Gurú, apostó por nosotros, entregándonos la semilla de la doctrina y esta, debe fructificar en nuestras vidas, para que realmente seamos sal del mundo y Luz tanto en la sociedad, en la familia, amigos y con nosotros mismos, junto con el escenario que nos ha tocado vivir y cumplamos así; con nuestro deber parlok.

Solo la perspectiva de ser la Sal y la Luz del mundo, debe propulsar nuestras consciencias para que se haga carne y sangre la Palabra crística.

Sagrario G.E., M.G.


30 septiembre, 2025

Los principios de la alquimia; Sal, Azufre y Mercurio.

 

Sal azufre y mercurioLos principios de todos Los metales son: la Sal, el Mercurio y el Azufre. El Mercurio solo, o el Azufre, o la Sal sola, no podrían dar origen a los metales, pero unidos dan nacimiento a diversos metales minerales. 

LA SAL es la sustancia de todas las cosas, el principio y fin de todo lo existente. Recordemos la frase de Jesús, el Gran Kabir: Vosotros sois la Sal de la Tierra La Sal obra sobre el Azufre y el Mercurio, y estos últimos la hacen volátil como ellos. La Sal, en compensación, los coagula y los fija. La Sal, diluida en un licor adecuado, disuelve a su vez cosas sólidas y les da consistencia. La Sal disuelve nuestros metales, para elaborar con ellos el “NIÑO DE ORO” de la Alquimia Sexual. 

EL AZUFRE, en su estado oculto y sutil, es el FUEGO; en su estado visible y sólido, es un principio gaseoso y aceitoso que une, indisolublemente, a la Sal y al Mercurio.  El Azufre, secuencialmente, tiene parte de la solidez de la Sal y parte de la volatilidad del Mercurio.EL MERCURIO es un licor espiritual, aéreo y raro. 

El Mercurio es el águila voladora de la Filosofía, el Mercurio es nuestro CAOS, el Mercurio es nuestro ENS-SEMINIS. Desde un punto de vista meramente físico, la SAL se encuentra en la orina y en el sudor, el AZUFRE abunda en las grasas y en las axilas, y el MERCURIO en la sangre, en la médula, en el humor acuoso, los huesos, los músculos, etc. 

Es, pues, lógico, que nuestra Piedra Filosofal debe tener inevitablemente estos tres principios. El FUEGO es el Azufre de la Alquimia; el Mercurio es el Espíritu de la Alquimia; la Sal es la maestría de la Alquimia. 

Para elaborar el Elixir Rojo y el Elixir Blanco, necesitamos inevitablemente de una sustancia donde la Sal, el Azufre y el Mercurio se hallen totalmente puros y perfectos, porque la impureza y la imperfección de los compuestos se vuelve a encontrar en el compuesto. Empero, como a los metales no se les puede agregar sino sustancias extraídas de ellos mismos, es lógico que ninguna sustancia extraña pueda servirnos, por lo tanto dentro de nosotros mismos tiene que encontrarse la materia prima de la Gran Obra.

Nosotros perfeccionamos esa sustancia según arte y es el Fuego Sagrado de nuestro laboratorio orgánico. Esta sustancia semi-sólida, semi-líquida, tiene un Mercurio puro, claro, blanco y rojo, y un azufre semejante. Además posee esa sustancia dos clases de sal: una fija y una volátil. Esta materia prima de la Gran Obra, es el Semen de nuestras glándulas sexuales.

Con nuestra ciencia y mediante el FUEGO, transformamos esta maravillosa sustancia, para que al final de la obra, sea millones de veces más perfecta. Con esta maravillosa sustancia elaboramos el Elixir Rojo y el Elixir Blanco. Recordemos, finalmente, que todos los libros de Alquimia están escritos en clave, y el que no conozca la clave de la Magia Sexual no puede entenderlos. 

Samael Aun Weor Tratado de Alquimia Sexual Capítulo 2º  Speculum Alchemle 

Videos de Alquimia doctrina develada por Samael Aun Weor 

El Mercurio, es el Alma Metálica de las secreciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. El Azufre es el Fuego; el Fuego que tiene que liberarse de sus prisiones para fecundar al Mercurio y mezclarse con la Sal. Los trabajos de la NOVENA ESFERA suelen ser muy delicados. Sal, Azufre y Mercurio, juntos, constituyen el AZOE, o mejor dijéramos, el VITRIOL: “Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”; visita el interior de la Tierra, que rectificando hallarás la Piedra Oculta, es decir, la Piedra Filosofal.

Samael Aun Weor. Libro: Revelaciones Gnósticas sobre el Bautismo.

La sal es la sustancia de las cosas, y el principio fijo de todo lo existente. La sal obra sobre el azufre y el mercurio, y estos últimos la hacen volátil como ellos. La sal en recompensa los coagula y los fija. La sal disuelta en un licor adecuado, disuelve las cosas sólidas y les da consistencia. La sal da forma de perfección al Niño de Oro de la Alquimia Sexual. La sal disuelve nuestros metales para elaborar con ellos el Niño de Oro de la Alquimia Sexual.

La sal volátil prepara la laringe para el Verbo de Oro. La sal disuelve y coagula todas las cosas. La tierra es de la naturaleza de la sal, y por ello se disuelve en el agua, y se coagula en el agua. Los continentes salen de las aguas saladas de la mar, y vuelven al mar. Nuestra tierra filosófica, es decir, nuestro cuerpo humano, debe reducirse a las sales seminales, para elaborar con esas sales el Niño de Oro de la Alquimia Sexual. 

La sal está contenida en el esperma sagrado y se sublima con las transmutaciones.

Samael Aun Weor

19 enero, 2021

Speculum Alchemle Sal Azufre y Mercurio



Speculum Alchemle Sal Azufre y Mercurio

 Alquimia la cienciaLos principios de todos Los metales son: la Sal, el Mercurio y el Azufre. El Mercurio solo, o el Azufre, o la Sal sola, no podrían dar origen a los metales, pero unidos dan nacimiento a diversos metales minerales. Es, pues, lógico, que nuestra Piedra Filosofal debe tener inevitablemente estos tres principios.

El FUEGO es el Azufre de la Alquimia; el Mercurio es el Espíritu de la Alquimia; la Sal es la maestría de la Alquimia. Para elaborar el Elixir Rojo y el Elixir Blanco, necesitamos inevitablemente de una sustancia donde la Sal, el Azufre y el Mercurio se hallen totalmente puros y perfectos, porque la impureza y la imperfección de los compuestos se vuelve a encontrar en el compuesto.

Empero, como a los metales no se les puede agregar sino sustancias extraídas de ellos mismos, es lógico que ninguna sustancia extraña pueda servirnos, por lo tanto dentro de nosotros mismos tiene que encontrarse la materia prima de la Gran Obra.

Nosotros perfeccionamos esa sustancia según arte y es el Fuego Sagrado de nuestro laboratorio orgánico. Esta sustancia semi-sólida, semi-líquida, tiene un Mercurio puro, claro, blanco y rojo, y un azufre semejante. Además posee esa sustancia dos clases de sal: una fija y una volátil.

Esta materia prima de la Gran Obra, es el Semen de nuestras glándulas sexuales. Con nuestra ciencia y mediante el FUEGO, transformamos esta maravillosa sustancia, para que al final de la obra, sea millones de veces más perfecta. Con esta maravillosa sustancia elaboramos el Elixir Rojo y el Elixir Blanco. Samael Aun Weor Tratado de Alquimia Sexual: Capítulo 2º  Speculum Alchemle Quiero ver más.....