La Atención Consciente excluye eso que se llama Identificación. Cuando nos identificamos con las personas, con las cosas, con las ideas, viene la Fascinación, y esta última produce el SUEÑO EN LA CONSCIENCIA. Este tema trata de la transformación de uno mismo. En pasadas pláticas tratamos sobre la importancia que tiene la vida en sí misma. Dijimos también que un hombre es lo que es su vida y que ésta es como una película.
Al desencarnar nos la llevamos para vivirla en forma retrospectiva en el Mundo Astral y que al retornar nos la traemos para proyectarla otra vez en la pantalla del Cuerpo Físico Es claro que la Ley de Recurrencia existe y que todos los acontecimientos se repiten, que todo vuelve realmente a ocurrir como sucedió más las consecuencias buenas o malas. Es claro que la transformación de la vida es posible si uno se lo propone profundamente.
Transformación: Significa que una cosa cambia en otra cosa diferente. Es lógico que todo es susceptible a cambios. Los Alquimistas de la Edad Media hablaban de la transformación del plomo en oro. Sin embargo, no siempre aludían a la cuestión metálica meramente física. Normalmente querían indicar con tal palabra, la transformación del Plomo de la Personalidad en Oro del Espíritu. Así pues, conviene que reflexionemos en todas estas cosas.
En los Evangelios, la idea del hombre terrenal comparable con una semilla capaz de crecimiento, tiene la misma significación. Como la tiene también la idea del renacimiento: un hombre que nace otra vez. Es obvio que si el grano no muere, la plante no nace. EN TODA TRANSFORMACIÓN EXISTE MUERTE Y NACIMIENTO.
https://www.jesusagrario.com/paginas/psicologia/las-impresiones.html
En la Gnosis consideramos al hombre como una fábrica de tres pisos que absorbe normalmente tres alimentos: