Los celos son multifacéticos; existen los celos religiosos. Un sacerdote ve con horror que se le vayan para otra secta; o un gnóstico se enoja porque otro hermano del Lumisial se pasó para otro Santuario. He ahí los celos religiosos;
Un hombre celoso cuida mucho a su mujer, considera que está rodeada de peligros; con siete candados... más en el fondo son puros celos. Así, pues, el delito se disfraza de muchas maneras.
Los jóvenes deben casarse y saber formar su hogar. No debemos olvidar que el monstruo de los celos destruye los hogares. Salomón dijo: Los celos son crueles como la tumba; sus brasas son brasas de fuego. La raza de los ANIMALES INTELECTUALES es celosa como los perros. Los celos son totalmente ANIMALES.
El hombre que cela a una mujer no sabe con quien cuenta. Mejor es no celarla para saber qué clase de mujer tenemos. El venenoso griterío de una mujer celosa resulta más mortífero que los colmillos de un perro rabioso. Es falso decir que donde hay celos hay amor. Los celos jamás nacen del amor, el amor y los celos son incompatibles. El origen de los celos se encuentra en el temor.
El YO justifica los celos con razones de muchas especies. El YO teme perder el ser amado. Quien quiera de Verdad disolver el YO debe siempre estar dispuesto a perder lo más amado. En la práctica hemos podido evidenciar después de muchos años de observación, que todo solterón libertino se convierte en marido celoso. ...
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