Vaciar la mente, convertirla en un pozo sin fondo, profundo, es realmente relajarla.
La mente superficial es semejante a un charco en el camino; cuando sus aguas se evaporan bajo los rayos solares, solo queda el lodo y la podredumbre.
La mente profunda relajada maravillosa, es como un lago insondable, donde viven innumerables peces y hay vida en abundancia.
Cuando alguien lanza una piedra a un lago apacible y sereno, se producen ondas rutilantes que van desde el centro hacia la periferia esa es la reacción del agua ante el impacto proveniente del mundo exterior.
Similarmente diremos que la mente relajada es como un lago apacible y sereno donde se refleja el panorama del universo.
Los impactos provenientes del mundo exterior al caer en el lago de la mente originan ondas que van desde el centro a la periferia.
Esas ondas agitan la mente de los anacoretas y les llevan al fracaso, la mente debe ser controlada desde el centro a fin de que nunca reaccione ante los impactos provenientes del mundo exterior.
Paz Inverencial SAMAEL AUN WEOR
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